Por Carlos Meraz

La locura en nuestros días es sinónimo de libertad y, en términos estrictamente creativos ajenos a cualquier patología, Susana Zabaleta es una artista definitiva y desinhibidamente libre, una mujer empoderada e inspiradora; aunque ella prefiere que la llamen chingona, a secas, como uno de los “mandamientos” de su show que escenificó por todo el país hasta que irrumpió la pandemia.

“Sólo hay una diferencia entre un loco y yo. El loco piensa que está cuerdo. Yo sé que estoy loco”, sentenció Salvador Dalí, su admirado pintor surrealista, en una máxima que bien podría aplicarse a la actriz, cantante y conductora del desaparecido late night show Susana adicción.

Hoy, durante el confinamiento, la monclovense de casi 56 años, con rango vocal de soprano de coloratura, ofrece el curso Detrás de la voz, disponible en la plataforma digital CompasStage —en la que también están disponibles otros talleres virtuales con Armando Manzanero y Aída Cuevas— con un costo de 340 pesos para las 12 sesiones en las que pretende enseñar al público a ejercitar y dominar la voz.

“Yo creo que no sólo se debe aprender para distraerse, es para mejorar y para que locutores, cantantes y amas de casa puedan usar la voz de forma adecuada”, precisó.

La también ganadora del premio Ariel en 2000 por su actuación en Sexo, pudor y lágrimas ha vuelto a recrear el papel de Ana Valdivia en la secuela Sexo, pudor y lágrimas 2, cuyo rodaje ya concluyó bajo la dirección de Alonso Íñiguez.

“Su trama es 20 años después y tiene que ver con las historias de los hijos de los protagonistas de la película original (Cecilia Suárez, Jorge Salinas y Mónica Dionne) y de su interacción con la nueva generación”, adelantó.

FEMINISTA DE RESPETO, NO DE TOLERANCIA

En un ejercicio de ping pong periodístico, Susana Zabaleta participa en un retrato hablado donde cada respuesta describe al ser humano detrás del personaje, en una suerte de charla de diván, a través del cuestionario de Proust, en una conversación diferente con una artista ídem.

— ¿Con qué personaje de la historia te la historia te identificas?

— Con Sor Juana Inés de la Cruz.

— ¿A quién te hubiera gustado conocer?

— A Salvador Dalí. Me hubiera fascinado estar con él saliendo del Metro de París para pasear a su oso hormiguero.

— ¿Qué maestro te hubiera gustado que te diera clases?

— Maria Callas.

— Si no hubieras sido mujer, ¿qué hombre te hubiera gustado ser?

— Un sacerdote jesuita o el escritor de ciencia ficción Ray Bradbury.

— Si pudieras elegir en quién reencarnar, ¿a quién escogerías?

— A Madonna para jotear a gusto.

— ¿Qué personaje del Mago de Oz serías?

— Por supuesto que Dorothy, para poder sorprenderme.

— ¿A quién le pedirías un autógrafo?

— No me interesa mucho, a las únicas personas que les pediría un autógrafo serían a mis “ex” para luego llevárselos a un grafóloga y poderlos analizar.

— ¿Qué superpoder te encantaría tener?

— Volar.  

— ¿Quiénes son tus héroes en la vida real?

— Mi papá.

— Si tuvieras el DeLorean de Volver al Futuro, ¿irías al pasado o al futuro?

— Me da mucho miedo eso, incluso al pensarlo me da muchísima angustia. ¿Por qué amanecer en un pasado? ¡Qué horror!

Me gusta tanto el presente que no pienso en el pasado. Me da mucho más miedo que el futuro, sobre todo si nazco siendo mujer otra vez.

— ¿Qué fotografía o imagen nunca colgarías en tu sala?

— La de ningún Papa.

— ¿Qué canción ajena te hubiera gustado interpretar como primicia?

Todo a pulmón, de Alejandro Lerner.

— ¿Con quién nunca trabajarías aunque te pagaran el triple?

— Con Bad Bunny.

—¿Qué canción, a tu juicio, al escucharla varias veces puede ser equivalente a una tortura?

— Yo creo que las canciones que hablan mal de las mujeres. Me chocan, es tortura para mi, que son las de las bandas y eso, aunque sea de Monclova.

Es como el maestro (Enrique) Patrón (director de orquesta sinfónica), que es de Mazatlán y no por eso le gusta la música banda... Pero no quiero que se malinterprete, amo la música banda, pero hablo, en específico, de las que hablan mal de las mujeres. Eso me choca.

— Si tuvieras libre albedrío con un presupuesto ilimitado para armar tu dream team, ¿a quién pondrías?

Lo que pasa es que es muy difícil, porque los amigos se hacen dentro de las giras. No la puedo contestar tal cual, pero de quien seguro sí estaría, sería mi mánager Rossy Pérez.

— ¿Ante qué personaje que coincidieras en la calle optarías por cambiar de acera?

— Sin duda, Donald Trump.

— ¿Cuál es tu más grande tesoro?

— Mi casa. La amo con pasión, locura y desenfreno.

— ¿Cuál es tu mayor extravagancia?

— Como amo cocinar tengo mis ollas carísimas. No soy de las mujeres que les gustan las bolsas y esas mamadas, a mi me gustan las ollas caras.

— ¿Cuál es tu pasatiempo?

— Además de cantar, leer pero a veces me choca porque tengo tres o cuatro libros y es desesperante porque me sumerjo en uno y me quedo ahí atorada y luego quiero el otro. 

Por ejemplo, Rosario Castellanos es una mujer que me frikea mucho, porque la tengo que leer varias veces para poder entenderla, por los recovecos de su escritura.  

— ¿Qué es lo que menos te gusta de tu aspecto físico?

— Mis pies, ya que practiqué ballet desde muy pequeña. 

— ¿Qué hábito ajeno no soportas?

— Que fumen.

— ¿De qué palabra abusas?

— Digo mucho la palabra amor.

— ¿Qué platillo comerías antes de ser fusilada?

— Costillas asadas de res.

— ¿Cuál ha sido tu concierto favorito?

— Uno de del violonchelista Yo-Yo Ma.

— ¿Cuál es tu placer culpable en la música? 

— Por supuesto que las cumbias.

— ¿Qué canciones decriben tu personalidad?

— Macumba, de La Sonora Dinamita.

— ¿Qué película marcó tu vida?

— Sin duda, The pillow book

— ¿Cuál fue el último libro que leíste?

— Muchas vidas muchos maestros, de Brian Weiss; Sexo y amor en tiempos de crisis, de Lydia Cacho y Salvar el fuego, de Guillermo Arriaga.

— ¿Cuál es tu sentimiento favorito?

— El amor o los celos.

— ¿A qué político le darías un pastelazo?

— A Trump, desde la acera de enfrente. 

— ¿Si fueras presidenta, cual sería tu gabinete ideal?

— ¡Ay no, no me hagas eso! Pondría a todos mis músicos, pues la verdad es que ahora todos los políticos me tienen muy defraudada. 

— ¿Cuál es tu máxima favorita?

— “Ahí como la sientas, te vas recargando”.

— ¿Qué estarías haciendo si el dinero no importara?

— Exactamente lo mismo que hago ahora. Nunca me ha importado el dinero.

— ¿Qué te hace reír?

— Un hombre inteligente.

— ¿Qué te provoca el llanto?

— Un hombre pendejo

— ¿Hay algo de lo que te arrepientas?

— De algunas cosas que he dicho y la gente se ofende. 

— ¿Cómo se titularía la película de tu vida?

— Yo he hecho lo que se me ha pegado mi rechingada gana.

— ¿Cuál es tu idea de la felicidad perfecta?

— Si la tuviera ya la habría realizado.

— En la última cena de tu vida, ¿quiénes serían tus 12 hipotéticos invitados?

— A mi familia y a todos mis “exes”.

— Y como tu Judas, ¿quién sería el invitado?

— Un gran amigo.

— ¿Cómo te gustaría morir?

— Arriba de un escenario.

— ¿Qué diría tu epitafio?

— Ella siempre hizo lo que se le dio su rechingada gana.

— ¿Cuánto cuesta un boleto del Metro?

— Últimamente no lo sé... antes un peso con 50 centavos.

— ¿Qué opinas de un periodista?

— Depende del periodista... unos son mis mejores amigos, otros me provocan vómito.

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