En la Ciudad de México, el número de viviendas destinadas a alojamiento turístico continúa en aumento. De acuerdo con un análisis de datos de Inside Airbnb difundido por la Habitat International Coalition América Latina (HIC-AL), durante el primer semestre de 2025 tres viviendas completas dejaron el mercado residencial cada 48 horas para integrarse a plataformas de renta temporal.
El informe indica que al cierre de junio de 2025 se contabilizaron 27 mil 51 alojamientos activos, lo que representa un incremento neto de 770 nuevos espacios respecto a diciembre de 2024.
De ese total, 17 mil 713 corresponden a viviendas completas, mientras que 8 mil 995 son habitaciones privadas. Según el análisis, este crecimiento implica una reducción progresiva de inmuebles disponibles para alquiler permanente.
Alta concentración territorial
El fenómeno se concentra principalmente en zonas centrales. Cuatro alcaldías agrupan el 81% de la oferta total, siendo la Cuauhtémoc el principal punto, con 12 mil 514 alojamientos, equivalentes al 46% del total en la ciudad.
Le siguen las alcaldías Miguel Hidalgo, Benito Juárez y Coyoacán, donde el aumento de la renta turística se ha asociado a procesos de turistificación urbana.
Incumplimientos a la regulación
La Ley de Turismo de la CDMX establece que los alojamientos en plataformas digitales no pueden ser rentados por más de 180 noches al año.
Sin embargo, el informe señala que 7 mil 532 propiedades (28% del total) excedían ese límite proyectado para 2026.
El análisis también destaca una alta concentración del negocio:
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959 anfitriones concentran la mitad de las propiedades que presuntamente incumplen la norma.
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1,204 propietarios o gestores controlan casi el 50% de toda la oferta.
Contexto del Mundial 2026
El crecimiento ocurre en vísperas de la Copa Mundial de Futbol 2026, evento que se prevé incremente la demanda de alojamiento temporal.
Organizaciones vecinales han advertido que en colonias como Roma, Condesa, Juárez y Centro Histórico se registran casos en los que propietarios optan por no renovar contratos de renta para destinar los inmuebles al turismo.
La HIC-AL señaló que la expansión del modelo de renta temporal plantea tensiones entre la rentabilidad inmobiliaria y el derecho a la vivienda en la capital.