La exposición fotográfica “El caos en la realidad”, de la fotógrafa y activista Sofía Salgado, fue inaugurada en el Museo de la Mujer como un ejercicio artístico y político que busca transformar el duelo por el feminicidio de su hija, Zoe, en memoria colectiva y exigencia de justicia.
La muestra, que se presenta como exposición temporal en este recinto cultural del Centro Histórico, fue inaugurada el 5 de marzo a las 12:00 horas, con la presentación de la doctora Raquel Ramírez Salgado, representante de la Escuela Feminista de Comunicación (FEMU). El museo, dependiente de la UNAM, es un espacio dedicado a visibilizar la historia y los derechos de las mujeres en México.
La propuesta artística surge del proceso personal que la autora comenzó el 19 de enero de 2024, fecha en la que su hija fue víctima de feminicidio. A partir de esa pérdida, Salgado utilizó la fotografía como una herramienta para nombrar el dolor, hacer visible la violencia y construir memoria desde el arte.
De acuerdo con el contexto presentado durante el evento y materiales del proyecto, Zoe tenía 17 años cuando fue asesinada. El caso sigue en proceso judicial y, aunque los presuntos responsables se encuentran detenidos, la familia continúa exigiendo una sentencia y justicia plena.
Fotografía como memoria y resistencia
La exposición reúne una serie de imágenes que documentan el tránsito emocional del duelo: desde la ruptura y la rabia hasta la ternura y la memoria activa. Entre las fotografías destacan autorretratos de la propia artista, escenas de la vida cotidiana con su hijo menor y retratos de Zoe, que funcionan como una presencia constante dentro del recorrido.
El proyecto comenzó con cuatro fotografías iniciales que Salgado realizó en su hogar durante los primeros meses tras la pérdida. En ellas aparece con su bebé recién nacido, imágenes que, según ha explicado la autora, se convirtieron en un “salvavidas” para enfrentar el duelo.
La instalación incluye además flores, objetos personales, pañuelos, cartas y elementos donados por familiares y amistades, creando un espacio que combina arte, memoria y ritual colectivo.
El origen del nombre: “Caos”
El título de la exposición se inspira en un tatuaje que Zoe llevaba en el cuello con la palabra “caos”. De acuerdo con la narrativa del proyecto, este término no se refiere a destrucción, sino a una energía vital que hoy simboliza la resistencia de quienes mantienen viva su memoria.
Amigas cercanas de la joven también han adoptado ese símbolo en tatuajes, como una forma de mantener presente su legado.
Documentales y memoria sonora
Durante la inauguración también se presentaron dos piezas audiovisuales que acompañan la exposición.
La primera es el documental sonoro “Yo soy Zoe”, desarrollado por el colectivo Acti-voces, en el que participan Sofía Salgado, Luz Silva, Lucero Rodríguez y Joel. La obra incluye grabaciones de la propia voz de Zoe y fue creada inicialmente como un proyecto académico en una clase de radio.
La segunda pieza es el documental visual “Quiénes se quedan”, dirigido por Sofía Pontiroli, que aborda el impacto del feminicidio en las familias y comunidades que sobreviven a esta violencia. En él participan testimonios de familiares de otras víctimas, subrayando que cada feminicidio afecta a múltiples vidas.
Arte frente a la violencia feminicida
En México, la violencia contra las mujeres continúa siendo un problema estructural. Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública indican que cada día son asesinadas en promedio siete mujeres en el país, una cifra que mantiene activa la exigencia social de justicia.
En este contexto, “El caos en la realidad” se presenta no sólo como una exposición artística, sino como un espacio de memoria y denuncia, donde el arte funciona como herramienta para confrontar la violencia y mantener viva la exigencia de justicia.
La muestra permanecerá abierta hasta el 5 de abril en el Museo de la Mujer, ubicado en República de Bolivia número 17, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
