Redacción
Ciudad de México.- Una cachorra de tigre de Bengala, de aproximadamente un mes y medio de edad, fue rescatada por autoridades capitalinas en un inmueble de la alcaldía Xochimilco.
El hallazgo se produjo tras un reporte ciudadano al número de emergencias 911, que alertó sobre la presencia de un felino exótico en una vivienda particular ubicada en la colonia Paseos del Sur, específicamente sobre la avenida Prolongación Ignacio Aldama.
Al llegar al sitio, elementos de la Brigada de Vigilancia Animal (BVA) de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) localizaron a la tigresa recostada en una cama para perros.
Mientras que el habitante del domicilio manifestó que la propietaria no se encontraba y que él solo estaba apoyando para trasladar al animal a una revisión veterinaria.
SIN DOCUMENTOS PARA SU POSESIÓN LEGAL
Pese de las declaraciones del ocupante, este no presentó la documentación oficial necesaria para acreditar la legal procedencia y posesión de la especie.
Al tratarse de un animal catalogado como exótico y bajo protección especial en México, las autoridades procedieron a su aseguramiento inmediato.
Especialistas realizaron una valoración médica preliminar a la pequeña felina, determinando que no presentaba lesiones visibles ni signos de maltrato.
Tras la revisión, fue colocada en una transportadora y trasladada bajo el resguardo de la Profepa, instancia que evaluará su estado de salud integral y definirá su destino final en una instalación adecuada.
CONSECUENCIAS LEGALES
La posesión de fauna silvestre sin los permisos correspondientes es un delito que conlleva severas sanciones en la Ciudad de México.
Según la Ley General de Vida Silvestre y el Código Penal Federal, las multas pueden oscilar entre 50 y 50 mil días de salario mínimo, además de penas de prisión de hasta nueve años para quienes mantengan en cautiverio o comercialicen estos ejemplares sin autorización.
Las autoridades reiteraron que el tráfico de estas especies no sólo es ilegal, sino que representa un riesgo para la seguridad de las personas y el equilibrio ecológico.
IMCM
