Redacción
Ciudad de México.- A 90 días de que el Gobierno de la Ciudad de México interviniera el albergue de la asociación Refugio Franciscano, ubicado en el kilómetro 17.5 de la carretera federal México-Toluca, en la colonia Lomas de Vista Hermosa, alcaldía Cuajimalpa, la incertidumbre y la indignación crecen entre estos protectores de animales.
Por ello, ante la que denuncian como una persistente opacidad y las presuntas irregularidades jurídicas, integrantes de la organización anunciaron una movilización pacífica para el próximo domingo 12 de abril, con el objetivo de denunciar el maltrato y la falta de información oficial sobre el destino de los seres sintientes.
En un pliego petitorio dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a la jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada Molina, y a César Cravioto Romero, titular de la Secretaría de Gobierno de la CDMX (Secgob), los activistas pusieron sobre la mesa seis puntos críticos para resolver el conflicto.
La principal demanda es la devolución inmediata de los perros y gatos sustraídos, además de una indemnización económica por los daños derivados del operativo realizado el pasado 7 de enero de 2026.
El patronato del refugio sostiene que los animales no deben ser entregados en adopción a particulares, dado que se encuentran bajo su tutela legal y legítima.
También subrayan que cualquier desplazamiento adicional pone en riesgo la seguridad de los ejemplares, por lo que proponen su traslado definitivo a un nuevo predio ubicado en Texcoco, Estado de México, el cual fue donado a la organización, pero requiere de financiamiento gubernamental para su habilitación como parte de la reparación del daño.
BATALLA POR LA TRANSPARENCIA
Cabe destacar que la situación legal del caso se encuentra bajo el escrutinio del amparo 27/2026, una orden judicial que obliga a las autoridades capitalinas a rendir cuentas claras sobre la identificación, el estado de salud y el número real de caninos y felinos bajo su resguardo.
Sin embargo, el Refugio Franciscano acusa a la administración local de incumplir con estas obligaciones de transparencia y de no proporcionar "pruebas de vida" fidedignas.
Las acusaciones contra el gobierno citadino son severas. Los representantes del refugio responsabilizan directamente a las autoridades de cientos de fallecimientos de animales durante o después del operativo, lesiones físicas y traumas prolongados en los ejemplares sobrevivientes, así como la violación de las leyes vigentes que protegen la dignidad y la vida de los seres sintientes.
HACIA UNA REPARACIÓN INTEGRAL
El conflicto, que inició con el desalojo forzado a principios de año, escaló a una crisis de derechos animales en la capital. El patronato insiste en que el Gobierno de la Ciudad de México actúa de forma ilegal e irregular, omitiendo su deber de salvaguardar la integridad de los seres sintientes que estaban bajo cuidado del refugio.
Con la movilización del próximo domingo, los defensores buscan que la autoridad liderada por Brugada Molina asuma la responsabilidad financiera de la adecuación del santuario en Texcoco, permitiendo así que los animales tengan un destino seguro y digno, lejos de la burocracia que, aseguran, ha costado cientos de vidas.
IMCM