Ciudad de México. – Bajo la promesa de una oferta de laboral, María Adela salió de su domicilio ubicado en Chetumal, Quintana Roo rumbo a la Ciudad de México, sin embargo, días más tarde, luego de una exhaustiva búsqueda realizada por su madre, fue hallada internada en un hospital psiquiátrico al sur de la ciudad.
La joven de 25 años es licenciada en arquitectura; aparentemente se habría comunicado con una persona identificada como Georgina N sobre el tema de una oferta laboral, por lo que decidió viajar a la capital del país.
A su llegada, se mantenía en contacto con su familia vía WhatsApp, sin embargo, el 08 de abril se registró su última conexión y desde entonces, no volvieron a saber de ella por lo que su madre, Cristina Ramírez, viajó a la capital del país para proceder con su búsqueda.
ES HALLADA EN UN HOSPITAL PSIQUIÁTRICO
Una vez en la Ciudad de México, la señora Cristina se dirigió a la Fiscalía de Investigación de Personas Desaparecidas para levantar la denuncia correspondiente y el 13 de abril se emite la ficha de búsqueda, además de que inició una búsqueda por sus propios medios.
Fue así como el 20 de abril se enteró de que su hija estaba internada en el Hospital Psiquiátrico Juan Ramón de la Fuente, ubicado en la alcaldía Tlalpan desde el pasado 09 de abril. Sin embargo, el hospital le negó la entrada y evitó proporcionarle información bajo el argumento de la protección de datos.
Luego de tramitar un amparo, logró ingresar a verla; ahí la encontró en un estado alterado, presentaba nerviosismo y estaba llorando; al preguntarlo lo que le había pasado se limitó a responder “no te puedo decir, me pasaron cosas”, para posteriormente salir corriendo. Desde entonces no ha podido volver a verla.
AMENAZAS DE LA FISCALÍA
Cristina menciona que ha recurrido a la Fiscalía para poder ayudar a su hija, sin embargo, le han respondido que “no hay delito que perseguir”, puesto que la joven ya es mayor de edad.
Además, denuncia que el fiscal Omar Montoya le dijo “le recomiendo que no siga investigando, porque le podría salir contraproducente”, una sentencia que pareció más una amenaza que recomendación.
INSISTENCIAS EN EL CASO Y POSIBLE RED DE TRATA
Hasta el momento, Cristina desconoce las razones por las que su hija fue internada y la institución de salud se niega a darle mayor información por “privacidad y respeto al paciente", por lo que no ha podido acceder al expediente.
De acuerdo con el reglamento del Instituto, las personas que ingresen, a pesar de ser mayores de edad, deben entrar con un adulto tutor responsable; fue cuando descubrió que Georgina N ha tomado esta figura, siendo la persona que autoriza procedimientos –dado que padece diabetes–, paga y tiene acceso a María Adela.
Por si fuera poco, se sospecha que dos mujeres más fueron ingresadas el mismo día que ella bajo la tutela de Georgina N, lo lleva a conjeturar que existe de una red de trata alrededor del caso.
Esto da a cuenta la gravedad del asunto, pues de ser confirmada esta red delictiva, se podría hablar de una colusión con instituciones de salud o, por otro lado, aprovecharía los estatutos internos de estas instituciones en cuanto a la protección de datos de los pacientes para ocultar a las víctimas de sus familias.
Para la tarde de este viernes, familiares de la víctima organizaron una manifestación en el Palacio Municipal de Chetumal para exigir respuestas sobre el caso.