Los jóvenes mexicanos pasan tanto tiempo en el celular que la Secretaría de Educación Pública (SEP) ya compara esta actividad con una jornada laboral. Las personas mayores de 16 años en el país acumulan un promedio diario de siete horas con 32 minutos de conectividad a internet.
Esta cifra supera el promedio mundial, el cual se ubica en seis horas con 38 minutos. Ricardo Villanueva Lomelí, subsecretario de Educación Superior, difundió estos datos durante un foro regional en la Universidad Autónoma de Baja California Sur. El funcionario afirmó que los habitantes pasan casi el equivalente a un turno de trabajo frente a las pantallas.
Una estrategia basada en el entendimiento
A pesar de las alertas, las autoridades educativas descartan iniciar una campaña de prohibición contra la tecnología. La postura oficial de la SEP busca abrir un debate nacional para mejorar la convivencia con los dispositivos digitales. El gobierno federal coordina mesas de discusión junto con la UNESCO para analizar el impacto en la salud mental y la educación.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, precisó que la meta no consiste en regresar a una época sin teléfonos inteligentes. La institución busca construir entornos virtuales más sanos. Sin embargo, la dependencia reconoció riesgos vigentes como el ciberacoso, la pérdida de concentración, el deterioro académico y la violencia digital.
Evidencia internacional y situación local
Durante los encuentros virtuales y presenciales, diversos especialistas aportaron datos sobre el fenómeno global. El psicólogo Jonathan Haidt detalló que la salud mental de los adolescentes empeoró desde el año 2010. En esa fecha, las redes sociales adoptaron algoritmos diseñados para generar adicción.
Asimismo, la consejera educativa australiana Alia Imtoual expuso el ejemplo de su país. El gobierno de Australia aprobó una ley para restringir el acceso a redes sociales a los menores de 16 años. Dicha legislación obliga a plataformas como TikTok e Instagram a verificar la edad de sus usuarios.
En el contexto local, la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) confirma la hiperconectividad. Los teléfonos inteligentes ya constituyen el eje de la vida cotidiana de la juventud mexicana.
Especialistas añaden que el abuso de estos aparatos reduce la interacción verbal y la exposición a conversaciones complejas desde etapas tempranas.