El Parque Nacional Viveros de Coyoacán reabrió sus puertas este jueves luego un sorpresivo cierre implementado por autoridades ambientales tras las fuertes lluvias registradas en la Ciudad de México y la crecida del Río Magdalena.
La medida había sido anunciada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), luego de que las precipitaciones ocurridas los días 11 y 12 de mayo provocaran un incremento crítico en los niveles de los ríos San Buenaventura y Magdalena, generando riesgos al interior del parque.
De acuerdo con la dependencia, el desbordamiento del Río Magdalena afectó senderos y zonas de tránsito dentro de una de las áreas más concurridas del espacio natural, además de provocar saturación del suelo y condiciones de riesgo para visitantes.
Ante ello, la administración del parque determinó cerrar temporalmente las instalaciones mientras brigadas de mantenimiento realizaban trabajos de desazolve de canales, retiro de lodo, colocación de gravilla en la pista para corredores y revisión del arbolado cercano al cauce.
Las autoridades también advirtieron sobre riesgo de caída de árboles de gran altura y posibles deslizamientos en áreas próximas a la pista de atletismo, situación que motivó la suspensión temporal de actividades.
El cierre afectó momentáneamente a uno de los espacios recreativos y deportivos más visitados de la capital, ya que el parque recibe diariamente entre 3 mil y 4 mil personas.
Tras las labores preventivas y la evaluación de las condiciones de seguridad, el acceso al parque fue restablecido este jueves.
Autoridades recomendaron a visitantes y corredores mantenerse atentos a las condiciones climáticas en los próximos días, debido a la continuidad de lluvias en distintas zonas de la Ciudad de México.
