Redacción
Ciudad de México.- Las obras rumbo al Mundial de Futbol en la Ciudad de México no duermen, mientras trabajadoras sexuales luchan contra el avance, que las acorrala en la avenida Tlalpan, una zona que cada noche se llena de maquinaria pesada y se vacía de clientes.
Karolina, conocida como “La Morena de Fuego”, camina entre grúas y señalamientos, enfrenta a trabajadores, patea vallas y reabre carriles, convencida de que si no la dejan trabajar, ella tampoco los dejará avanzar.
"No les voy a permitir que me desplacen y que hagan una limpieza social con las trabajadoras sexuales y que me quiten el sustento que llevo todos los días a mi casa, porque a raíz de todo este proyecto he caído en situación de calle", reclamó en un recorrido acompañada por la agencia EFE.
Por las obras, que iniciaron en febrero de 2025 y prevén concluir antes de junio —el 11 de ese mes inicia la justa deportiva—, Karolina comenzaba su jornada a las cuatro de la tarde y para las seis había reunido lo suficiente para pagar la renta de un departamento.
Hoy vive al día en un hotel y enfrenta cada noche a quienes vacían la esquina que le "daba de comer", obligándola a extender su jornada hasta 24 horas para apenas conseguir lo "mínimo" para sobrevivir.
Una vez pasadas las 10 de la noche, las grúas invaden los carriles de Tlalpan y la maquinaria retumba sin pausa. Con más de cinco kilómetros intervenidos y el Metro cerrado, los accesos quedan bloqueados y el flujo de autos —y clientes— desaparece.
"Esta es la calle que lleva directo al Estadio Azteca (Banorte)", indicó “Karo”, en referencia a la Calzada de Tlalpan, una de las principales vías que atraviesa la capital de norte a sur y desemboca en el recinto donde el 11 de junio se inaugurará la Copa del Mundo.
CONSTRUCCIÓN DE PARQUE ELEVADO
A lo largo de más de 30 kilómetros, el gobierno capitalino construye un parque elevado peatonal y la ciclovía “La Gran Tenochtitlán”, un proyecto que también incluyó la renovación de banquetas y la instalación de jardineras que reducen la visibilidad de Karolina y sus compañeras.
Lorena, otra trabajadora sexual independiente, camina por el tramo invadido y comentó que cómo las obras las están acorralando "horriblemente", lo que se agrava con el cierre nocturno de la línea 2 del Metro —la cual va Taxqueña a Cuatro Caminos—, los pocos clientes que antes "se daban su vueltecita" ya dejaron de venir.
"De ocho a 12 (de la noche) tenía el dinero para solventar los gastos de la casa (…) Me hacía tres, cuatro clientes, y ahora me hago a veces uno, a veces ninguno", expuso también a EFE.
Los cierres, explicó Lorena —quien lleva más de 25 años en Tlalpan—, las obligan a ocupar esquinas ajenas y rompen las zonas de tolerancia que habían consolidado tras luchas pasadas, generando tensiones entre ellas.
Otro problema que mencionó, es que enfrentan el polvo de las obras, el estruendo constante de la maquinaria y los insultos de trabajadores que las tratan "como limosneras".
"Yo dignamente puedo ganarme mi dinero. No estoy pidiendo regalado, yo quiero trabajar", responde a los trabajadores que la molestan, y dice que algo similar ocurre con el gobierno local, que les prometió apoyo como no asalariadas, pero se los negó por no cotizar en el seguro social.
DAÑO ECONÓMICO Y EMOCIONAL
Las agresiones y el aislamiento, sostuvo Karolina, golpean su economía y su estabilidad emocional, un daño que se construye "a base de la felicidad de unos y la infelicidad de otros", por lo que remarcó que no piensa quedarse callada y sigue aferrándose cada noche a "pelear por un cliente".
Cuando inicie el Mundial, en menos de cuatro meses, “La Morena de Fuego” avisó que no se moverá, y si es necesario, hará "una huelga de hambre" para evidenciar que la autoridad central le está quitando su patrimonio.
"Van a buscar la manera de que no estemos, para tapar la realidad de la ciudad", advirtió Lorena antes de dejar atrás los cierres en Tlalpan y caminar hacia La Merced, en el centro de la ciudad, donde sigue trabajando por las noches debido a la dificultad en Tlalpan.
Con información de EFE
IMCM