Redacción
Ciudad de México.- Las actividades en el Congreso de la Ciudad de México se vieron interrumpidas de forma violenta cuando integrantes de la Asamblea de Barrios irrumpieron por la fuerza en las instalaciones.
En ese momento, el Congreso sesionaba en calidad de Constituyente Permanente con el fin de debatir y, en su caso, avalar el denominado “Plan B”. Además, el incidente obligó a los legisladores a detener la sesión y buscar refugio dentro del Pleno para garantizar su seguridad ante el ingreso de los manifestantes.
Desde las primeras horas de este jueves, el grupo de inconformes se concentró en las inmediaciones de las calles Donceles y Allende, donde bloquearon la circulación y lanzaron consignas.
A pesar de que los diputados Xóchitl Bravo Espinosa (Morena) y Jesús Sesma Suárez (PVEM) intentaron establecer un diálogo inicial en el vestíbulo del edificio, los manifestantes sobrepasaron al personal de seguridad en un "portazo" que derivó en empujones y momentos de tensión.
Por esta situación, la legisladora Bravo Espinosa fue escoltada por su equipo hacia el interior del recinto, mientras que Sesma se dirigió a la Mesa Directiva para decretar un receso inmediato.
RESTABLECIMIENTO DEL ORDEN Y DIÁLOGO
Tras varios minutos de incertidumbre, el orden fue restablecido y la sesión pudo reanudarse.
Sesma Suárez, presidente de la Mesa Directiva, informó que se instaló una mesa de trabajo con tres comisiones para atender las demandas de las organizaciones sociales que encabezaron la protesta.
Asimismo, agradeció la labor del personal de resguardo, aunque adelantó que se realizarán investigaciones mediante cámaras de seguridad para esclarecer denuncias de presuntas agresiones contra mujeres manifestantes.
POSTURA OFICIAL DEL CONGRESO
A través de un comunicado, el Poder Legislativo local condenó enérgicamente los actos de agresión que pusieron en riesgo la integridad física de diputados, trabajadores y visitantes, además de los daños causados al inmueble histórico.
No obstante, reiteraron que el recinto sigue siendo la “Casa del Pueblo” y que las puertas permanecen abiertas para cualquier sector de la sociedad, siempre que las peticiones se realicen bajo un marco de respeto y legalidad.
IMCM
