Ciudad de México.- La relación entre México y Cuba atraviesa un momento clave bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. En un contexto de profunda crisis energética en la isla, el gobierno mexicano ha reafirmado su compromiso de apoyo, combinando gestos personales de solidaridad con estrategias de cooperación comercial y soberanía nacional.
Una donación personal como gesto de solidaridad
Recientemente, la mandataria mexicana reveló haber realizado una donación de 20 mil pesos de manera personal para apoyar al pueblo cubano. Esta acción se enmarca en una iniciativa impulsada originalmente por el expresidente Andrés Manuel López Obrador para mitigar los efectos de la crisis energética que afecta a la isla.
Sheinbaum Pardo enfatizó que esta decisión no compromete su cargo oficial:
“Eso es una cosa personal. Es mi decisión personal, de Claudia Sheinbaum Pardo, de donar a una cuenta que abrieron una serie de organizaciones para poder llevar ayuda a Cuba”.
Asimismo, aclaró que, como jefa de Estado, su prioridad absoluta siempre será “proteger a nuestro pueblo y a nuestra nación”.
Reactivación del suministro de petróleo y el factor geopolítico
Uno de los puntos más críticos es la reactivación del envío de crudo. México está trabajando con las autoridades cubanas para normalizar el suministro de petróleo, un tema que cobra relevancia tras las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la presencia de petroleros rusos en la zona.
Sobre la postura de Estados Unidos, Sheinbaum recordó que, aunque en su momento hubo amenazas de aranceles para quienes suministraran combustible a la isla, estas medidas han mostrado cierta flexibilización.
“Buscamos siempre la ayuda humanitaria. En ese contexto es que tomaremos la decisión y siempre se informará si se envía petróleo o no a Cuba”, afirmó la presidenta.
Cooperación comercial y el papel de Pemex
Más allá de la ayuda de gobierno a gobierno, existe un creciente interés del sector privado. Empresas hoteleras en Cuba han buscado adquirir combustibles mexicanos para mantener sus operaciones. Según la mandataria, “hay privados que se acercan a nosotros, por ejemplo, para poder comprarle combustible a Pemex y llevar ellos a los privados de Cuba”.
Esta apertura comercial responde a los cambios recientes en la economía cubana, lo que ha facilitado operaciones que no dependen exclusivamente de acuerdos bilaterales oficiales.
La crisis energética en Cuba: un desafío humanitario
La situación en la isla es apremiante. Cuba requiere cerca de 100 mil barriles de petróleo diarios, pero su producción local solo alcanza los 40 mil. Esta deficiencia ha provocado:
- Apagones prolongados que afectan la vida diaria.
- Una parálisis casi total de la actividad económica.
- Medidas del gobierno de Estados Unidos que la ONU ha calificado como “acciones que vulneran los derechos humanos”.
Soberanía y convicción constitucional
Para el Gobierno de México, el apoyo a Cuba no es solo una cuestión de amistad, sino de principios internacionales. Sheinbaum ha sido clara en que México defiende la soberanía cubana y rechaza la intervención extranjera.
“Mientras yo sea presidenta, esa va a seguir siendo la posición. Porque es por Constitución y por convicción y lo que nos acerca al pueblo cubano es algo extraordinario”, aseveró, subrayando que la ayuda continuará a pesar de las críticas de sectores opositores internos.
