Redacción
Ciudad de México.- Millones de fieles en México conmemoran el Domingo de Pascua, festividad que representa el evento cumbre del calendario católico y cristiano: la resurrección de Jesús.
Tras los días de duelo y reflexión del Triduo Pascual, esta jornada se vive como un tiempo de alegría y esperanza, simbolizando la victoria definitiva de la vida sobre la muerte.
ORIGEN Y DETERMINACIÓN DE LA FECHA
A diferencia de otras efemérides, el Domingo de Resurrección no posee una fecha fija en el calendario gregoriano. Su celebración se rige por fenómenos astronómicos, estableciéndose el primer domingo posterior a la primera luna llena que sigue al equinoccio de primavera en el hemisferio norte.
Esta tradición, consolidada desde los primeros siglos del cristianismo, marca no sólo el cierre de la Semana Santa, sino también el inicio del Tiempo Pascual, un periodo litúrgico que se extiende por varias semanas para recordar la presencia de Cristo entre sus discípulos antes de su ascensión.
TRADICIONES Y LITURGIA EN EL PAÍS
En el territorio mexicano, la festividad se manifiesta a través de diversas expresiones de devoción que mezclan lo religioso con lo cultural.
Entre los actos más significativos destacan:
• Vigilia Pascual: Iniciada desde la noche del sábado, es un momento de oración que anticipa la llegada del Salvador.
• Encendido del Cirio Pascual: Representa la luz de Cristo resucitado y permanece encendido durante toda la jornada como símbolo de guía espiritual.
• Repique de campanas: Las iglesias anuncian la resurrección con júbilo, mientras las imágenes religiosas, que permanecieron cubiertas en señal de luto, son descubiertas y adornadas con flores.
UN CIERRE DE REFLEXIÓN
Para la comunidad católica, que representa a la mayoría de la población en México, este día es fundamental para reflexionar sobre la renovación personal y el cumplimiento de las promesas bíblicas.
Con esta celebración, se dan por concluidas las representaciones y actividades de la Semana Santa.
IMCM
