Ciudad de México.- La organización México Evalúa ha sido una de las voces más críticas ante el anuncio de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de recortar el ciclo escolar 2025-2026. Según sus análisis, al acortar en seis semanas las clases, los estudiantes pasarían de tener 45 días de clase restantes a solo 17 días efectivos. Esta reducción afecta directamente a 23.4 millones de estudiantes en un momento donde el país ya enfrenta un rezago educativo significativo.
La ONG subrayó la gravedad de la situación mediante una declaración contundente:
Adelantar el fin del ciclo escolar al 5 de junio, en medio de una profunda crisis educativa, envía una señal preocupante sobre las prioridades del sistema educativo mexicano".
Una crisis de aprendizaje preexistente
El recorte no ocurre en un vacío. Datos de la iniciativa Aprender Parejo revelan que el sistema educativo mexicano ya atraviesa dificultades críticas: solo 5 de cada 10 estudiantes comprenden lo que leen, y apenas 3 de cada 10 pueden resolver problemas matemáticos básicos.
En este escenario, México Evalúa enfatiza que la prioridad nacional debería ser distinta:
México debería estar discutiendo cómo recuperar aprendizajes y fortalecer la calidad educativa, no cómo reducir aún más el tiempo en las aulas".
Incertidumbre técnica y social: Los puntos ciegos de la SEP
Además del impacto académico, la propuesta ha sido cuestionada por la falta de transparencia y planeación en los siguientes puntos:
- Evaluaciones en el aire: No se ha explicado cómo se realizará la tercera evaluación trimestral, originalmente programada entre el 8 y el 14 de junio.
- Criterios técnicos ausentes: Aunque se reconoce el riesgo de las altas temperaturas, la SEP no ha hecho públicos los fundamentos técnicos que justifican un recorte de seis semanas completas.
- Impacto en las familias: La medida afectará a 7.2 millones de hogares monoparentales, de los cuales el 80% son encabezados por mujeres, quienes enfrentarán cargas adicionales de cuidado debido al cierre anticipado de las escuelas.
Posturas encontradas en el gobierno y la sociedad
La respuesta oficial ha mostrado matices. Mientras el secretario de Educación, Mario Delgado, ha insistido en que el ciclo se recortará al 5 de junio, la presidenta Claudia Sheinbaum ha moderado el discurso, afirmando que el calendario aún no está definido y que se debe garantizar que los niños no pierdan clases.
Por otro lado, la resistencia también surge desde las aulas: secciones sindicales de maestros y asociaciones de escuelas privadas han advertido que tienen la intención de mantener el calendario original sin modificaciones para asegurar el cumplimiento de los programas de estudio.
