Cuernavaca.- La labor docente en el estado de Morelos enfrenta uno de sus periodos más críticos. Durante el ciclo escolar 2025-2026, la integridad física y emocional de los educadores se ha visto comprometida por un entorno de alta vulnerabilidad.
Según reportes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), la combinación de delincuencia organizada y un deterioro en el respeto social ha forzado a decenas de maestros a abandonar sus centros de trabajo.
Cifras de la crisis: Docentes en desplazamiento forzado
Las estadísticas revelan una realidad alarmante. Joel Sánchez Vélez, secretario general de la Sección 19 del SNTE, ha confirmado que entre 20 y 30 docentes han tenido que ser reubicados de emergencia para salvaguardar su vida. Los motivos detrás de estos movimientos de adscripción incluyen extorsiones telefónicas, robo de vehículos con violencia, amenazas directas y agresiones físicas.
Sánchez Vélez puntualizó que estas medidas no son cambios laborales comunes, sino traslados por protección:
Son situaciones de inseguridad que privan y que obligan al cambio de adscripción por protección”.
Focos rojos: Los municipios más peligrosos para el magisterio
La inseguridad no se distribuye de forma equitativa, concentrándose en zonas específicas del estado donde el personal educativo se ha convertido en blanco directo de la delincuencia. Los municipios identificados como puntos críticos incluyen:
- Jiutepec (especialmente Tejalpa): Se han documentado amenazas directas contra el personal escolar.
- Axochiapan: Localizado en el oriente del estado, presenta casos graves de compañeros amenazados por actores externos.
- Emiliano Zapata: Donde los maestros han denunciado amagos por parte de sujetos externos en los alrededores de los planteles.
- Yautepec (Cocoyoc): En esta comunidad se registró uno de los episodios más críticos, donde más de 10 profesores fueron trasladados temporalmente tras un incidente violento.
Violencia intramuros: Agresiones de alumnos y padres de familia
Un aspecto preocupante de esta crisis es que la violencia no siempre proviene del exterior. El SNTE y el Movimiento Magisterial de Bases (MMB) advierten sobre una evolución violenta en la conducta de alumnos y padres de familia.
El caso de Cocoyoc es emblemático: la salida masiva de docentes ocurrió después de que una alumna agrediera físicamente a una profesora, provocándole una herida abierta con un objeto cerámico. Además, se han reportado casos en niveles de primaria y secundaria donde estudiantes han amenazado a sus figuras de autoridad con armas y objetos contundentes.
Desde el sindicato se lamenta que “la figura del maestro ha perdido el peso y respeto que ostentaba en décadas pasadas”, escalando los conflictos escolares rápidamente a la violencia verbal, el acoso en redes sociales o la agresión física directa.
Respuesta institucional y protocolos de seguridad
Ante el aumento de casos, se ha activado el protocolo de seguridad magisterial. Este mecanismo se pone en marcha tras presentar una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado, permitiendo el traslado del docente a una zona segura.
Por su parte, el magisterio y diversos sectores sociales exigen al Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM) y a las autoridades estatales lo siguiente:
- Transparencia en la diferenciación de reubicaciones por violencia frente a cambios comunes.
- Presencia policial de proximidad en los horarios de entrada y salida de las escuelas.
- Refuerzo de la seguridad en los trayectos hacia los centros de trabajo para evitar el despojo de vehículos.
A pesar de los logros sindicales en materia de prestaciones, como el pago de aguinaldos o bonos para jubilados, la salud mental y la seguridad física siguen siendo las principales deudas pendientes con los maestros de Morelos en este 15 de mayo.