Redacción
Ciudad de México.- La Iglesia católica manifestó que la atención y el resguardo de los menores de edad constituyen una “exigencia moral” que involucra a todos los sectores de la población.
A través de su editorial dominical “Desde la Fe”, la institución advirtió sobre el panorama crítico que enfrentan muchos niños en el país, quienes se ven expuestos a situaciones de abandono, carencias económicas y violencia.
Para la Arquidiócesis Primada de México, la formación y el acompañamiento de la infancia deben ocupar un lugar central en la agenda social, debido a que cada menor posee una dignidad intrínseca que no puede ser vulnerada por sus condiciones de vida.
Desde la perspectiva eclesiástica, la forma en que una sociedad trata a sus niños es un reflejo de su salud espiritual; cuidar de ellos se considera un acto de fidelidad al Evangelio, mientras que el maltrato representa una falta grave a esos principios.
UN COMPROMISO CONTRA LA INDIFERENCIA
En el marco de las celebraciones por el Día del Niño, el cardenal Carlos Aguiar Retes hizo hincapié en que el dolor de un infante nunca debe ser visto como algo normal. El arzobispo recordó que cada niño es un "regalo" que demanda un compromiso activo por parte de los adultos.
En este sentido, se enfatizó que, aunque la familia es el espacio fundamental donde se aprende el valor del amor, la Iglesia también tiene la responsabilidad de asegurar que las parroquias y centros educativos sean entornos totalmente seguros.
VOZ Y PARTICIPACIÓN INFANTIL
El pronunciamiento también subrayó la necesidad de validar la voz de los menores, escuchando sus inquietudes y apoyando su desarrollo integral como parte del mandato cristiano.
Como una señal de optimismo para la comunidad católica, la Iglesia puso como ejemplo la reciente participación de niños y adolescentes en el Encuentro Anual de Monaguillos, destacando su servicio como un símbolo de esperanza para el futuro de la sociedad.
IMCM
