Redacción
Ciudad de México.- Diversas organizaciones civiles y especialistas en salud hicieron un llamado urgente a la Cámara de Senadores para implementar modificaciones en el etiquetado de bebidas alcohólicas.
Durante el foro "Etiquetado de bebidas alcohólicas en México para mejorar la salud", los ponentes subrayaron la necesidad de incluir advertencias gráficas y visibles que informen sobre los peligros de desarrollar enfermedades hepáticas, cáncer y afectaciones durante el embarazo.
La urgencia de esta medida se fundamenta en datos recientes de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025.
Según la investigadora Nancy López Olmedo, aproximadamente 4.4 millones de adolescentes de entre 12 y 17 años ya consumen alcohol en el país. En la población adulta, la cifra es masiva, alcanzando a 63 millones de personas.
Expertos de los Centros de Integración Juvenil (CIJ) señalaron que el alcohol es la sustancia con la que la mayoría de los jóvenes inician el consumo de drogas, favorecido por una baja percepción de riesgo entre la población.
Por ello, proponen que las etiquetas muestren de forma contundente los daños al desarrollo cerebral y su vínculo con conductas violentas.
El ALCOHOL COMO CARCINÓGENO DE ALTO RIESGO
Uno de los puntos clave discutidos fue la clasificación del alcohol como un carcinógeno del grupo 1, situándolo en el mismo nivel de peligrosidad que el tabaco.
María Elena Medina Mora, especialista de la UNAM, calificó como una "omisión" que esta información no sea de conocimiento público a través de los envases.
Actualmente, las leyendas de advertencia suelen pasar desapercibidas debido a las estrategias de marketing de la industria.
La propuesta legislativa, respaldada por la senadora de Movimiento Ciudadano Alejandra Barrales, sugiere el uso de pictogramas y alertas visuales similares a las que ya se utilizan en productos ultraprocesados y cigarrillos.
DERECHO A LA INFORMACIÓN, NO UNA PROHIBICIÓN
Los impulsores de la iniciativa aclararon que el objetivo no es restringir el consumo, sino garantizar el derecho de los ciudadanos a saber qué están ingiriendo.
Erick Antonio Ochoa, director de Salud Justa MX, destacó que este cambio es una pieza fundamental dentro de una estrategia integral de salud pública para mejorar la calidad de vida en México.
En el encuentro participaron también representantes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).
IMCM