Redacción
Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, reconoció que se ha registrado un "ligero aumento" en el precio de la tortilla a nivel nacional.
No obstante, afirmó que no existe una justificación de fondo para dicho incremento, argumentando que el precio del grano de maíz se encuentra en niveles históricamente bajos y el costo del gas LP ha disminuido.
Ante esta situación, el Gobierno Federal ha iniciado una revisión con harineras, nixtamalizadores y tiendas de autoservicio.
Sheinbaum Pardo adelantó que una empresa harinera en particular será llamada a comparecer tras elevar sus costos, una decisión que la administración considera injustificada dada la coyuntura de precios de la materia prima.
CONTRASTE DE PRECIOS Y PROGRAMAS OFICIALES
De acuerdo con el procurador federal del consumidor, Iván Escalante, el precio promedio nacional en tortillerías es de 24.27 pesos por kilo, mientras que en tiendas de autoservicio se mantiene en 13.96 pesos.
Esta diferencia de costos se atribuye a los distintos procesos de elaboración, pues los establecimientos tradicionales conservan en mayor medida el esquema de nixtamalización.
Para atender al sector desde la producción, la administración impulsa el programa "Maíz es la raíz", el cual proyecta beneficiar a cerca de dos millones de pequeños productores, principalmente en el sureste, mediante:
• Capacitación y maquinaria para parcelas pequeñas.
• Fortalecimiento del uso de maíz nativo y la nixtamalización.
• Esquemas para que los propios productores establezcan tortillerías y den valor agregado a su grano.
En contraste con la visión oficial, el Consejo Nacional de la Tortilla (CNT) sostiene que el costo del maíz es solo un eslabón en una cadena de gastos creciente.
Homero López, presidente del CNT, señaló que factores como salarios, seguridad social, impuestos, licencias, refacciones y papel grado alimenticio han vuelto "insostenible" mantener los precios sin cambios, los cuales no han tenido ajustes significativos desde 2023.
El dirigente del sector advirtió que la informalidad y la sobreoferta de negocios complican el panorama para las más de 130 mil tortillerías en el país.
Por ello, el CNT plantea la necesidad de realizar ajustes regionales de entre uno y cuatro pesos por kilo.
Mientras tanto, analistas advierten que un incremento generalizado en este alimento básico —cuyo consumo promedio por persona es de 65 kilos anuales— representaría un riesgo inflacionario "desastroso" para la economía nacional.
IMCM
