Ciudad de México.- Ante el inicio de las mesas de trabajo para la evaluación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, ha definido una postura clara: la eliminación de los aranceles impuestos por Washington a productos mexicanos que cumplen con la normativa del acuerdo. Esta estrategia busca fortalecer la integración económica de la región y brindar estabilidad a las cadenas de suministro.
La prioridad: Aranceles cero para sectores estratégicos
El gobierno mexicano ha identificado sectores clave donde las tarifas comerciales han generado tensiones en años recientes, específicamente en la industria del acero, el aluminio y el sector automotriz. Según la mandataria, no existe justificación para mantener gravámenes sobre mercancías que respetan los lineamientos establecidos desde 2020.
Respecto a esta postura, la presidenta Sheinbaum fue enfática durante su conferencia matutina:
“Nosotros queremos la disminución o de plano, pues todo aquello que cumpla con las reglas de origen (...) y que subieron aranceles en Estados Unidos, pues que se quiten esos aranceles”.
Asimismo, destacó que, en el caso de los vehículos, la meta es que los aranceles lleguen a cero o que, al menos, las cuotas no superen a las otorgadas por Estados Unidos a regiones como Europa o Corea.
Reglas de origen y cadenas de suministro regionales
La revisión, que para México iniciará formalmente el 16 de marzo con Estados Unidos y en mayo con Canadá, tiene sobre la mesa dos temas centrales impulsados por el gobierno estadounidense: el cumplimiento estricto de las reglas de origen y el fortalecimiento de las cadenas de suministro regionales.
El objetivo de estas medidas es reducir la dependencia de proveedores externos a América del Norte, obligando a que los productos fabricados en el bloque contengan un porcentaje significativo de componentes producidos localmente. México ha manifestado su acuerdo con esta visión, considerando que una mayor integración productiva beneficia a las tres economías.
Diálogo directo con la administración de Donald Trump
Sheinbaum Pardo confirmó que estos planteamientos no son nuevos para Washington, ya que han sido discutidos directamente con el presidente estadounidense, Donald Trump, y a través de equipos técnicos liderados por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
La presidenta explicó la lógica detrás de la integración regional:
“Hay comunicación permanente y obviamente pues nosotros consideramos que para beneficio de ambos países pues las tarifas no deben existir”.
El campo mexicano ante los subsidios agrícolas
Un punto adicional en la agenda comercial es la situación de la producción de maíz. México mantiene mesas de trabajo para proteger a los productores nacionales frente a los subsidios que Estados Unidos otorga a su sector agropecuario.
La estrategia gubernamental contempla apoyos diferenciados:
- Pequeños productores: Continuidad de programas como "Producción para el Bienestar" y fertilizantes gratuitos.
- Medianos y grandes productores: Impulso a la producción de maíz nativo y generación de valor agregado.
Con estas cartas sobre la mesa, México se prepara para una negociación que definirá el rumbo del comercio regional y la estabilidad de una relación comercial que mueve millones de dólares por minuto.