Ciudad de México.- Ariadna Montiel Reyes, presidenta nacional de Morena, afirmó que el partido se mantiene tranquilo frente a la información que pudieran aportar Gerardo Mérida y Enrique Díaz, exfuncionarios de Sinaloa capturados en Estados Unidos.
Montiel Reyes subrayó que la organización política se rige por principios éticos y de combate a la deshonestidad, por lo que no existe inquietud ante las declaraciones de los detenidos, quienes enfrentan cargos por supuestos vínculos con el crimen organizado en una investigación que involucra al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.
Durante un encuentro con medios, la lideresa morenista enfatizó que el movimiento no servirá de protección para ningún integrante y que será la Fiscalía la encargada de establecer las responsabilidades pertinentes.
En este sentido, recordó que desde el inicio de su gestión se estableció el compromiso de no permitir irregularidades en las administraciones emanadas del partido, instruyendo a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia a mantener una actitud vigilante y proactiva.
RESTRICCIONES AL NEPOTISMO
Por otro lado, Montiel Reyes fue tajante al descartar al senador Saúl Monreal Ávila como aspirante a la gubernatura de Zacatecas para los comicios de 2027.
La decisión se fundamenta en que el estado es gobernado actualmente por su hermano, David Monreal, y los estatutos internos prohíben la transferencia de cargos entre familiares directos.
"En Morena eso no va a pasar", sentenció la dirigente, calificando al nepotismo como una práctica obsoleta propia de otros partidos como el PRI.
Pese a esta restricción, reconoció la trayectoria de Monreal Ávila dentro de la llamada “Cuarta Transformación” y adelantó que buscará un acercamiento con el legislador para garantizar la cohesión del movimiento en la entidad.
No obstante, el senador ha manifestado previamente que su aspiración sigue en pie, argumentando que la voluntad ciudadana debe prevalecer sobre cualquier normativa interna.
Ante este panorama, Montiel Reyes confió en que se alcanzará una conciliación que priorice la unidad política en estados clave como Zacatecas y Chihuahua.
IMCM
