Redacción
Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó que bajo su administración no se utilizará a las fuerzas de seguridad para reprimir a la ciudadanía.
Desde San Salvador Atenco, donde puso en marcha el Plan de Justicia local, recordó que, a casi dos décadas de la intervención policial de mayo de 2006, la cual calificó como una “cruenta represión” operada por gobiernos que priorizaban intereses particulares, esto nuca más debe repetirse.
Como punto central del Plan de Justicia, Sheinbaum Pardo anunció la devolución de 54 hectáreas al ejido de Atenco, destinadas exclusivamente al uso agrícola.
La mandataria contrastó las políticas de despojo del pasado con la actual estrategia de restitución y diálogo.
Para ejemplificar este cambio en la forma de gobernar, relató que antes de llegar al evento mantuvo una conversación con personas que bloqueaban una carretera local por demandas de agua y tierras, subrayando que ahora existe una apertura para escuchar las demandas populares en lugar de silenciarlas.
EL FIN DEL PROYECTO TEXCOCO Y EL LEGADO DE LA LUCHA
Durante su intervención, la gobernante recordó que el conflicto en Atenco se originó en 2001 con la propuesta de construir un aeropuerto en Texcoco durante el sexenio de Vicente Fox, un proyecto al que ella misma acompañó en su oposición junto a los habitantes.
Sheinbaum Pardo celebró la decisión tomada en 2018, tras una consulta impulsada por Andrés Manuel López Obrador, de cancelar dicha obra en favor del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.
La presidenta enmarcó estas acciones dentro de los ideales de la “Cuarta Transformación”, vinculando la justicia en Atenco con las luchas históricas del país por la democracia y la soberanía.
Aseguró que su administración mantendrá la cercanía con los sectores sociales y que no traicionará la confianza del pueblo.
UN REFERENTE EN DERECHOS HUMANOS
El caso de San Salvador Atenco es recordado internacionalmente por las graves violaciones a los derechos humanos ocurridas el 3 y 4 de mayo de 2006, que incluyeron detenciones ilegales, tortura y abusos sexuales contra 11 mujeres por parte de las fuerzas policiales.
Al cerrar su discurso, Sheinbaum Pardo fue enfática al declarar que ni la policía ni la Guardia Nacional volverán a ser utilizadas como herramientas de represión, buscando cerrar una de las etapas más simbólicas de la lucha por los derechos humanos en el México contemporáneo.
IMCM