Ciudad de México. - En México, entre el 70 % y el 75 % de las personas que realizan trabajo de cuidados son mujeres, pese a ello, el Sistema Nacional de Cuidados no termina de incluirlas en su diseño, planeación y evaluación, lo que provoca que muchas de sus necesidades sean ignoradas, advirtió la Coordinadora Nacional de Defensoras de Derechos Humanos Laborales (CNDDHL).
Participación de trabajadoras y diseño de políticas públicas
"El Sistema Nacional de Cuidados no puede construirse sin la participación directa de las mujeres trabajadoras, quienes sostienen cotidianamente el trabajo de cuidados en el país”, señaló, en un comunicado, la red conformada por jornaleras mexicanas de los sectores más precarizados.
Asimismo, destacó que el distanciamiento de las trabajadoras en el diseño de políticas públicas provoca que los servicios de este sistema no respondan a las necesidades que requieren sus jornadas laborales.
“Nuestra jornada empieza a las cuatro de la mañana y las guarderías abren a las ocho. Este servicio no responde a nuestras necesidades. Tenemos que dejar a nuestros hijos con familiares o pagar a alguien que los cuide, lo que implica trabajar más para poder cubrir ese gasto”, explicó una trabajadora de la CNDDH.
Jornadas laborales y precarización
Además indicó que las mujeres que trabajan en el campo, la maquila, el comercio, los mercados públicos, plataformas digitales son las que terminan en condiciones de mayor precarización, a lo que se suma las 11.5 horas de trabajo de cuidados no remunerados que asumen diariamente.
Esta realidad las obliga a realizar sus labores de cuidado en sus propios espacios laborales, apuntó el documento, "como ocurre con las trabajadoras de mercados, quienes frecuentemente atienden a sus hijas e hijos mientras realizan sus actividades".
Financiamiento y gasto público en cuidados
También resaltó que el Sistema Nacional de Cuidados debe contar con “financiamiento público suficiente, progresivo y sostenible” y así evitar que el costo continúe recayendo “de manera desproporcionada en las mujeres, las juventudes y los hogares en situación de pobreza”.
Y es que el gasto público destinado a servicios de cuidado -incluyendo guarderías del servicio público como IMSS, ISSSTE y programas de atención infantil- representa menos del 1 % del PIB.
Lo anterior, añadió el texto, “evidencia una fuerte dependencia estructural del trabajo no remunerado” sostenido principalmente por la población femenina.
Reconocimiento del trabajo de cuidados
En el marco del Día del Trabajo, la CNDDHL insistió en que el cuidado debe ser reconocido como un derecho universal, así como un trabajo con valor económico que incluya acceso a la seguridad social y condiciones laborales dignas.
