Ciudad de México.- El caso del Rancho Izaguirre, ubicado en el municipio de Teuchitlán, Jalisco, continúa siendo un punto crítico en la crisis de seguridad y desapariciones en México. Ayer, la Fiscalía General de la República (FGR) informó que, como parte de una estrategia integral de investigación, se ha logrado la detención de 47 personas implicadas en las actividades delictivas de este predio.
Este lugar, inicialmente denunciado por colectivos civiles como un “campo de exterminio”, ha sido identificado por las autoridades federales como un centro de reclutamiento y adiestramiento forzado del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El reclutamiento forzado y los hallazgos en Teuchitlán
Las investigaciones de la FGR revelan un modus operandi violento: las personas eran reclutadas contra su voluntad y despojadas de sus pertenencias básicas para ser forzadas a utilizar otro tipo de vestimenta dentro del adiestramiento.
En marzo de 2025, el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco reportó el hallazgo de aproximadamente mil 800 indicios, que incluían prendas de vestir, calzado y diversos artículos personales.
A pesar de que el sitio ya había sido asegurado con anterioridad, el procesamiento del lugar ha permitido localizar elementos críticos para la investigación judicial, tales como:
- Fragmentos de restos óseos.
- Elementos balísticos.
- Prendas de vestir.
Omisiones institucionales y la recomendación de la CNDH
A pesar de los arrestos, el manejo de la evidencia ha generado fuertes críticas. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la recomendación 11/2026, señalando omisiones graves por parte de la Fiscalía de Jalisco y del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF)..
Según la CNDH, los servidores públicos no respetaron los protocolos de cadena de custodia, lo que vulnera directamente los derechos a la legalidad y el acceso a la justicia de las víctimas. Esta falta de preservación adecuada de las pruebas dificulta la identificación de las personas desaparecidas y el esclarecimiento total de los hechos.
El persistente trabajo de los colectivos de búsqueda
Ante la falta de un resguardo efectivo de la zona, los colectivos de búsqueda han continuado sus labores en los alrededores del rancho. Raúl Servín, integrante de Guerreros Buscadores, destacó en una entrevista reciente la persistencia de restos humanos en el área:
“Regresamos hace 15 días. Por el lugar donde entramos no había resguardo, estuvimos trabajando por los lados de afuera del Rancho Izaguirre, así como la parte trasera, logrando encontrar unos pedazos de huesos y vestimentas”.
Estos hallazgos fueron posteriormente confirmados como humanos por personal del ministerio público que acompañaba al colectivo.
Estado actual de las investigaciones forenses
La FGR sostiene que todos los indicios recuperados están siendo analizados bajo protocolos científicos en los laboratorios del Centro Federal Pericial Forense. Hasta el momento, el análisis de los fragmentos óseos ha permitido obtener un perfil genético masculino.
Sin embargo, la identificación plena sigue siendo un reto. La Fiscalía señaló que:
"Al realizar la confronta contra los perfiles de familiares de personas desaparecidas albergados, no se ha obtenido un resultado concluyente que permita su identificación".
Las autoridades aseguran que las diligencias ministeriales y el seguimiento de líneas de investigación continúan activos para lograr el total esclarecimiento de lo ocurrido en el Rancho Izaguirre.
