Redacción
Ciudad de México.- Durante el primer trimestre de 2026, la economía mexicana recibió un alivio financiero fundamental con la llegada de 14 mil 457 millones de dólares (mdd) por concepto de remesas, lo que representa un crecimiento de 1.4 % en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Este repunte ocurre tras un 2025 complicado, en el que este flujo de divisas sufrió su primer retroceso anual en más de una década.
De acuerdo con el Banco de México (Banxico), marzo fue clave para esta recuperación, registrando una captación de 5 mil 394 mdd.
Esta cifra no solo implica un avance interanual de 4.9 %, sino que se consolida como un máximo histórico para cualquier mes de marzo registrado anteriormente.
MENOS OPERACIONES, PERO MONTOS MÁS ALTOS
A pesar del incremento en el capital total, el reporte de Banxico revela un cambio en el comportamiento de los envíos. El número de transacciones totales disminuyó 4% durante el trimestre.
Sin embargo, el monto promedio por envío subió a 417 dólares en marzo, un alza de 8.9% que compensó la reducción en la frecuencia de las operaciones
Casi la totalidad de estos recursos (99%) ingresó al país a través de transferencias electrónicas, mientras que el dinero enviado desde México hacia el extranjero también mostró dinamismo, con un aumento de 9.8% para situarse en 100 mdd.
RESILIENCIA ANTE LA POLÍTICA FISCAL DE EU
Este flujo de capital es vital para México, representando cerca de 4% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
No obstante, el entorno se ha vuelto más complejo debido a las políticas de la administración de Donald Trump, que desde julio de 2025 implementó un impuesto de 1% a los envíos de remesas realizados en efectivo o mediante instrumentos similares.
Ante esta medida, que el Gobierno de México considera una violación a los tratados bilaterales para evitar la doble tributación, la presidenta Claudia Sheinbaum puso en marcha un plan de reembolso para proteger el ingreso de los connacionales en el extranjero.
CONTRASTE CON LA ECONOMÍA NACIONAL
La recuperación de las remesas llega en un momento de incertidumbre para el mercado interno. En el mismo primer trimestre de 2026, el PIB de México sufrió una contracción de 0.8%, rompiendo una racha de crecimiento sostenido de un año.
En este escenario, el dinero enviado por los trabajadores desde el exterior, principalmente desde Estados Unidos —donde residen millones de mexicanos—, continúa siendo un pilar de estabilidad frente a la volatilidad económica.
IMCM
