Ryan Wedding fue detenido por autoridades mexicanas, confirma García Harfuch
Ciudad de México.- El titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y Protección Civil (SSPC), Omar García Harfuch confirmó la detención por “autoridades mexicanas” del exolímpico canadiense Ryan Wedding, de los 10 más buscados por el FBI y de otro ciudadano de la misma nacionalidad, quien se entregó voluntariamente ayer en la Embajada de Estados Unidos.
“El director del FBI partió hoy rumbo a los Estados Unidos, llevando consigo a dos objetivos prioritarios: una persona no estadounidense que fue detenida por autoridades mexicanas de los 10 más buscados por el FBI y un ciudadano canadiense que se entregó voluntariamente ayer en la Embajada de los Estados Unidos”, publicó el funcionario, sin mencionar el nombre del exatleta, pero minutos después de que se difundiera la información de la captura por parte de la cadena estadounidense NBC.
García Harfuch precisó que estas acciones se llevaron en el marco del acuerdo alcanzado con el Gobierno de Estados Unidos, durante la visita que hizo ayer a nuestro país el director del FBI, Kash Patel.
“Se llevaron a cabo dos reuniones: una con el equipo de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y otra con la Oficina de la Fiscal General de la República. Durante los encuentros con el director del FBI y el Embajador de Estados Unidos, Johnson, se reconoció el aumento de las operaciones coordinadas para la detención de generadores de violencia y de objetivos prioritarios que impactan a ambos países”, precisó.
El titular de la SSPC agregó que durante los encuentros se acordó continuar el trabajo coordinado en beneficio de ambas naciones, con pleno respeto a la soberanía y la integridad territorial.
El ascenso del "Pablo Escobar moderno"
El director del FBI, Kash Patel, describió a Ryan Wedding como una figura equiparable a los grandes capos del crimen organizado, calificándolo como una “versión moderna de Pablo Escobar”. Se le acusa de diseñar un programa de "narcotráfico y narcoterrorismo" sin precedentes, comparando su influencia con la de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Bajo los alias de “El Jefe”, “Gigante” y “Enemigo Público”, Wedding presuntamente supervisaba una red transnacional responsable de introducir aproximadamente 60 toneladas métricas de cocaína al año en Estados Unidos. Según la fiscal general Pam Bondi, esta organización generaba ganancias ilícitas superiores a los mil millones de dólares anuales.
“Wedding controla una de las organizaciones de narcotráfico más prolíficas y violentas del mundo”, mencionó hace unos días Pam Bondi.
Vínculos con México y el Cártel de Sinaloa
La investigación sugiere que Wedding operaba desde México, donde presuntamente contaba con la protección del Cártel de Sinaloa. En un intento por evadir la justicia, se cree que el exatleta llegó a someterse a cirugía estética para alterar su apariencia física.
Incluso, en febrero de 2025, Wedding solicitó un amparo en un juzgado de Los Mochis, Sinaloa, alegando tener su domicilio en dicha localidad para evitar órdenes de aprehensión con fines de extradición.
Durante operativos en Ciudad de México y el Estado de México, las autoridades aseguraron, en diciembre de 2025, un lote de 62 motocicletas de alta gama, con un valor estimado de 40 millones de dólares, vinculadas a su organización.
Un historial de violencia extrema y asesinatos
Más allá del tráfico de estupefacientes, Wedding enfrenta cargos por homicidio y lavado de dinero. Se le responsabiliza de la muerte de un testigo federal que debía declarar en su contra, quien fue asesinado a tiros en un restaurante tras habérsele puesto precio a su cabeza.
Las autoridades afirman que su red utilizaba tácticas avanzadas de vigilancia, empleando incluso sitios web para localizar a sus objetivos y recurriendo a la violencia extrema para proteger sus intereses criminales.
“Este individuo diseñó un programa de narcotráfico y narcoterrorismo como no habíamos visto en mucho tiempo”, aseveró Kash Patel, director del FBI, en declaraciones pasadas.
Consecuencias legales y recompensa
El gobierno de Estados Unidos ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares por información que condujera a su captura.
Tras años de persecución, su detención representa un golpe significativo a las rutas de distribución de cocaína que conectan a Colombia, México, Estados Unidos y Canadá.
De ser declarado culpable de los ocho cargos que se le imputan, incluyendo asesinato y dirección de una empresa criminal continua, Wedding podría enfrentar la cadena perpetua.
