Ciudad de México. – A casi siete años del ataque con ácido a la saxofonista y activista María Elena Ríos, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) rechazó atraer los amparos promovidos por los presuntos responsables del caso, entre ellos el exdiputado priista Juan Antonio Vera Carrizal, señalado por la víctima como autor intelectual de la agresión.
La decisión fue tomada por mayoría de cinco votos durante la sesión del pleno de este miércoles. Las ministras Yasmín Esquivel Mossa y Loretta Ortiz Ahlf, así como el presidente de la Corte, Hugo Aguilar Ortiz, votaron a favor de que el máximo tribunal analizara el expediente; sin embargo, la propuesta no alcanzó los votos necesarios.
Este asunto reviste interés y trascendencia porque permitiría fijar criterios sobre el análisis probatorio con perspectiva de género”, refirió la ministra Esquivel Mossa.
Con esta resolución, la Corte dejó en manos de tribunales inferiores la revisión de cinco amparos directos interpuestos por los acusados, quienes buscan revertir distintas determinaciones judiciales relacionadas con el proceso penal abierto por tentativa de feminicidio.
La ministra Sara Irene Herrerías Guerra se excusó de participar en la votación al señalar que, durante su paso por la Fiscalía Especializada en materia de Derechos Humanos de la FGR, tuvo conocimiento del caso y colaboró en el seguimiento de la investigación.
UN RETROCESO PARA LA JUSTICIA DE GÉNERO
La Fiscalía General de la República (FGR) había solicitado que la SCJN atrajera el asunto con el argumento de que permitiría fijar criterios relevantes para casos de violencia contra las mujeres.
Entre los temas planteados se encontraba la necesidad de establecer parámetros para valorar pruebas con perspectiva de género en delitos como la tentativa de feminicidio, además de definir alcances procesales cuando un tribunal es sustituido durante un juicio penal.
La negativa de la Corte representa un revés para las expectativas de organizaciones feministas y de la propia María Elena Ríos, quien horas antes de la sesión difundió una carta pública en la que pidió la intervención del máximo tribunal ante lo que calificó como años de impunidad y corrupción en Oaxaca.
En todo este tiempo no he podido acceder a la justicia, debido a la corrupción que impera en el estado de Oaxaca, pues el agresor ha ejercido su poder económico y político para pervertir y corromper el proceso penal en su contra”, dijo.
La saxofonista ha referido en múltiples ocasiones que Vera Carrizal ha interpuesto recursos bajo el argumento de condiciones médicas para poder purgar su pena fuera de prisión. Desde finales de 2024, el exdiputado fue trasladado a una clínica privada en Oaxaca para recibir atención médica.
Por lo anterior, María Elena ha expresado temer un riesgo de fuga al no estar bajo la custodia correspondiente. La activista sostuvo que el caso se ha prolongado debido al poder político y económico de Vera Carrizal y denunció que, pese al tiempo transcurrido, aún no existe una sentencia definitiva.
María Elena Ríos fue atacada con ácido el 9 de septiembre de 2019 en Huajuapan de León, Oaxaca. Las lesiones le provocaron quemaduras severas en el rostro y diversas partes del cuerpo, además de múltiples cirugías reconstructivas. Desde entonces, la saxofonista se convirtió en una de las voces más visibles contra la violencia ácida en el país y promovió reformas legales conocidas como “Ley Malena”, enfocadas en castigar este tipo de agresiones.