Redacción
Ciudad de México.- Desde el pasado 1 de marzo, una grave contingencia ambiental mantiene en alerta a las comunidades costeras de Tabasco y Veracruz. La presencia masiva de hidrocarburo, conocido localmente como "chapopote", se extiende por aproximadamente 170 kilómetros, afectando al menos 16 puntos críticos que incluyen desde playas turísticas hasta sistemas lagunares vitales para la biodiversidad.
La magnitud del desastre golpea directamente a cerca de 14 mil personas que dependen de la pesca y el turismo en municipios como Coatzacoalcos, Pajapan, Paraíso y Tatahuicapan. Mientras que en la Laguna del Ostión, el crudo invadió zonas de cultivo de moluscos y áreas de manglar, poniendo en riesgo el sustento de cientos de familias indígenas y cooperativas pesqueras.
Por esta situación, los trabajadores del mar no sólo denuncian la pérdida total de sus redes y daños severos en motores y embarcaciones, sino también afectaciones a la salud. Varios pescadores que intentaron limpiar sus equipos reportan síntomas como irritación cutánea, enrojecimiento y salpullido tras el contacto directo con el material viscoso.
Ante el riesgo, las autoridades locales ordenaron el cierre de playas y exhortaron a la población a evitar el consumo de mariscos de la región.
TORTUGAS Y MANATÍES ENTRE LAS VÍCTIMAS
El daño ecológico es visible en la fauna silvestre. Organizaciones como la Red Corredor Arrecifal documenta el hallazgo de tortugas cubiertas de petróleo y manatíes muertos en zonas como Coatzacoalcos y Los Arrecifes. Tras ello, existe una preocupación extrema por el impacto irreversible en el Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México, un ecosistema que sirve de refugio para múltiples especies y protección natural contra huracanes.
Y, es que a pesar de las evidencias en las costas, Petróleos Mexicanos (Pemex) emitió un comunicado asegurando que su infraestructura opera con normalidad y que, tras realizar inspecciones técnicas, no se detectó ninguna fuga o derrame en sus instalaciones.
Toda postura de la paraestatal fue respaldada por la gobernadora morenista de Veracruz, Rocío Nahle García, quien calificó la situación como "rara" debido a que en la zona específica de los avistamientos no existen plataformas ni tuberías activas.
Sin embargo, colectivos ambientales señalaron que imágenes satelitales del pasado 20 de febrero detectaron una mancha de hidrocarburo de 37 kilómetros frente a las costas de Campeche, la cual podría estar relacionada con este siniestro.
EXIGENCIAS DE JUSTICIA AMBIENTAL
José Luis González, alcalde de Pajapan, calificó la situación como grave y anunció que presentará denuncias ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para identificar a los responsables.
Por su parte, comunidades indígenas y organizaciones civiles exigen una investigación independiente, apoyo económico inmediato para los afectados y la activación de protocolos de limpieza urgentes para evitar que la contaminación siga avanzando hacia zonas de reproducción de especies marinas.
IMCM
