Por Noemí López
A más de dos meses del secuestro de 10 mineros en el municipio de Concordia, Sinaloa, la empresa canadiense Vizsla Silver confirmó la identificación de dos víctimas más, con lo que resta un trabajador sin localizar.
Los últimos restos identificados corresponden a Saúl Alberto Ochoa Pérez y Miguel Tapia Rayón, con lo que suman nueve los mineros localizados sin vida desde su privación de la libertad ocurrida el pasado 23 de enero.
De acuerdo con los reportes, los trabajadores fueron interceptados por un grupo armado en la zona serrana de Concordia, una región marcada por la disputa entre facciones del crimen organizado. Las investigaciones apuntan a que el ataque habría sido resultado de una confusión, al ser presuntamente confundidos como integrantes de un grupo rival.
Sin embargo, otras versiones apuntaron que la empresa era objeto de extorsión y al negarse a cumplir con el pago exigido, grupos criminales procedieron a secuestrar a los trabajadores. Esta versión que fue desmentida por el secretario de Seguridad Ciudadana (SSC), Omar García Harfuch, al asegurar que no contaban con denuncias previas relacionadas al delito.
Los cuerpos fueron hallados en distintas fosas clandestinas ubicadas en la comunidad de El Verde, donde también se localizaron restos de otras víctimas no relacionadas con el caso. En paralelo, fuerzas federales desplegaron un operativo con cientos de elementos en la zona, lo que derivó en la detención de al menos cuatro presuntos implicados en los hechos.
La empresa minera expresó sus condolencias a las familias y reiteró que mantiene colaboración con las autoridades, además de brindar acompañamiento a los deudos. “Este es un desenlace profundamente doloroso y nuestras más sinceras condolencias están con todas las familias que hoy enfrentan la pérdida de sus seres queridos”, señaló el CEO de Vizsla Silver, Michael Konnert, a través de un comunicado.

