Marco Rubio, secretario de Estados Unidos, aseguró que América Latina atraviesa una etapa de cercanía con Washington y afirmó que la mayoría de los gobiernos de la región mantienen una orientación favorable a los intereses estadounidenses, aunque señaló a Colombia, Brasil, Cuba, Venezuela y Nicaragua como las principales excepciones.
Durante una comparecencia ante el Senado estadounidense, Rubio sostuvo que la región está integrada por “países aliados” y destacó la existencia de una “coalición de países amigos” que colaboran con Estados Unidos en materia de seguridad y combate al narcotráfico.
El funcionario vinculó este acercamiento con el llamado Escudo de las Américas, una iniciativa impulsada por el presidente Donald Trump para fortalecer la cooperación regional frente a organizaciones criminales.
No obstante, Rubio marcó distancia con los gobiernos de Colombia y Brasil. Sobre el presidente colombiano, Gustavo Petro, afirmó que ha sido “problemático”, mientras que respecto a Brasil señaló que el país atraviesa un proceso electoral que podría modificar su relación con Washington.
Rubio también defendió la estrategia de la administración Trump en la región y consideró que el fortalecimiento de alianzas representa un logro tras lo que describió como dos décadas de descuido por parte de Estados Unidos, situación que, a su juicio, permitió una mayor presencia de China en América Latina.
Las declaraciones se producen en un contexto de cambios políticos en varios países latinoamericanos y de cara a procesos electorales clave en Colombia y Brasil, que podrían influir en el equilibrio geopolítico del continente y en la relación de la región con Washington.
ADVIERTE SOBRE ORGANIZACIONES CRIMINALES
Rubio también aprovechó para advertir que los cárteles mexicanos disponen de tecnología de drones, misma que podrían ser utilizada para atacar a Estados Unidos.
Ante legisladores estadounidenses, Rubio sostuvo que los cárteles mexicanos recurren a drones para atacar a grupos contrarios y alertó sobre el riesgo de que esas herramientas sean empleadas eventualmente contra intereses de Estados Unidos.