Miami.- La misión Artemis II de la NASA marcó un hito histórico este lunes al entrar oficialmente en la órbita lunar hacia las 14:45 hora del este de Estados Unidos (18:45 GMT). Este acontecimiento representa el regreso del ser humano al entorno del satélite natural por primera vez desde el Apolo 17 en 1972, cerrando una brecha de más de medio siglo en la exploración espacial tripulada.
La nave Orión, que despegó el pasado 1 de abril desde Cabo Cañaveral, no realizará un alunizaje en esta ocasión, sino que llevará a cabo un sobrevuelo crítico que incluye la observación directa de la cara oculta de la Luna, una región que no es visible desde nuestro planeta.
Una tripulación diversa para una nueva era espacial
La misión destaca no solo por su avance tecnológico, sino por la representatividad de sus integrantes. La tripulación de Artemis II es la más diversa en la historia de los viajes lunares. Está compuesta por:
- Reid Wiseman: Comandante de la misión.
- Christina Koch: Especialista de la NASA, quien se ha convertido en la primera mujer en llegar a la órbita lunar.
- Victor Glover: El primer astronauta de raza negra en alcanzar el satélite.
- Jeremy Hansen: Astronauta de la Agencia Espacial Canadiense (CSA) y el primer extranjero en una misión lunar de la NASA.
Superando los récords del Apolo 13
Durante su trayectoria, Artemis II ha logrado proezas que superan los registros de la era dorada de la exploración espacial. La nave Orión se convirtió en la misión tripulada que ha viajado a mayor distancia de la Tierra, alcanzando los 406 mil 777 kilómetros de nuestro planeta. Con esto, superaron el récord previo establecido por el Apolo 13 en 1970, que llegó a los 400 mil 171 kilómetros.
Al alcanzar este punto máximo, el astronauta canadiense Jeremy Hansen declaró con autoridad:
"Aquí, desde la 'Cabina de la Integridad', al superar la mayor distancia que los seres humanos han recorrido jamás desde el planeta Tierra, lo hacemos honrando los extraordinarios esfuerzos y las proezas de nuestros predecesores en la exploración espacial humana".
Ciencia y observación en la cara oculta de la Luna
Uno de los momentos más críticos y fascinantes de la órbita lunar es el paso por la cara oculta, donde la nave pierde comunicaciones con la Tierra durante unos 40 minutos debido a la interposición del satélite. En este periodo, los astronautas tienen la oportunidad única de fotografiar y observar de primera mano esta región, equipados con 32 cámaras de alta tecnología.
Además de las observaciones lunares, la tripulación pudo presenciar un eclipse solar exclusivo desde su posición, un fenómeno que duró aproximadamente 53 minutos y que fue totalmente invisible para los habitantes de la Tierra.
Desafíos técnicos y un tributo en la superficie lunar
Pese al éxito general, la misión no ha estado exenta de desafíos. La NASA informó sobre problemas persistentes con el sistema de retrete de la cápsula Orión, lo que obligó a los astronautas a utilizar dispositivos de contingencia debido a una posible obstrucción por orina congelada en la ventilación. Aun así, la agencia aseguró que estos incidentes no representan un riesgo para la seguridad de la tripulación.
En un momento de profunda emotividad, los astronautas dedicaron unos minutos para bautizar simbólicamente un cráter brillante observado por primera vez como 'Carroll', en honor a la fallecida esposa del comandante Reid Wiseman.
El viaje de Artemis II concluirá este viernes 10 de abril con un amerizaje programado en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, California, sentando las bases para una presencia humana permanente en la Luna.
