Miami.- Tras una travesía de diez días orbitando la Luna, la cápsula Orión de la misión Artemis II, con sus cuatro tripulantes a bordo, amerizó este viernes cerca de la costa de San Diego (California) con la ayuda de paracaídas para reducir la velocidad de una caída libre de unos 14 minutos de duración tras entrar en la atmósfera terrestre, marcando el fin de la primera misión tripulada en alcanzar la órbita lunar desde 1972.
El desafío del reingreso: Velocidad y temperaturas extremas
El retorno de la cápsula Orión no fue una tarea sencilla. La tripulación se enfrentó a una caída libre hacia el Océano Pacífico que superó los 40 mil kilómetros por hora. Durante este proceso, la nave tuvo que soportar condiciones extremas debido a la fricción atmosférica.
De acuerdo con los reportes oficiales, la nave se expuso a temperaturas estimadas en unos 2 mil 760 grados Celsius. Este descenso representa la "prueba de fuego del escudo térmico de la nave", un componente crítico diseñado para proteger a los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen durante las fases más críticas del trayecto.
"Maniobras perfectas" y el silencio de las comunicaciones
A pesar de la complejidad del reingreso, la NASA informó resultados positivos en la ejecución del plan de vuelo.
Un momento crucial del descenso ocurrió cuando la cápsula se encuentraba a unos 122 kilómetros sobre la Tierra. En este punto, mientras viajó a casi 35 veces la velocidad del sonido, se produjo una interrupción de comunicaciones de seis minutos. Este fenómeno fue causado por la formación de plasma alrededor de la cápsula debido al calor intenso, aislando temporalmente a la tripulación del control en tierra.
El impacto físico en la tripulación y el amerizaje
El regreso a la gravedad terrestre supuso un esfuerzo físico considerable para los astronautas. Debido a la desaceleración y la velocidad, la tripulación experimentó una sensación de pesar cuatro veces más de lo habitual.
Para garantizar un contacto seguro con el agua, la velocidad se redujo drásticamente mediante el despliegue de varios paracaídas antes de alcanzar su objetivo en el Pacífico, cerca de la costa de San Diego, California. Tras haber recorrido más de 1.1 millones de kilómetros, se estima que las fuerzas armadas estadounidenses tardarán entre 30 y 45 minutos en recuperar a los astronautas.
Un paso decisivo hacia el futuro espacial
La misión, que despegó el pasado 1 de abril desde Cabo Cañaveral, Florida, ha cumplido su objetivo de orbitar la Luna sin realizar un alunizaje, preparando el terreno para futuras misiones de la NASA. Con el éxito de Artemis II, la humanidad se encuentra un paso más cerca de establecer una presencia sostenible en el espacio profundo.
