El gobierno de Canadá reaccionó de forma positiva a la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos, que concluyó que los aranceles impuestos durante la administración de Donald Trump bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional superaban las facultades otorgadas por esa normativa.
Para las autoridades canadienses, esta resolución respalda su postura de que dichas medidas comerciales no estaban justificadas. Entre los países del G7, Canadá fue uno de los más afectados por estos impuestos aplicados a diversos productos.
El ministro encargado de las relaciones comerciales con Estados Unidos, Dominic LeBlanc, señaló que el fallo fortalece la posición de Canadá frente a los aranceles establecidos mediante la IEEPA.
Aun así, el funcionario recordó que varios sectores estratégicos del país continúan enfrentando tarifas impuestas por Estados Unidos. Entre ellos se encuentran las industrias del acero, aluminio y automotriz, que siguen sujetas a aranceles aplicados bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión del Comercio, una medida utilizada por Washington cuando considera que ciertas importaciones pueden afectar su seguridad nacional.
LeBlanc también destacó que la relación económica entre ambos países atraviesa una etapa de transformación. Además, se acerca la revisión del tratado comercial regional conocido como T-MEC, un proceso clave para el futuro del comercio en América del Norte.
Actualmente, la economía canadiense mantiene una fuerte dependencia del mercado estadounidense. Durante años, la mayor parte de las exportaciones canadienses han tenido como destino Estados Unidos, lo que ha hecho que cualquier cambio en su política comercial tenga un impacto directo.
Sin embargo, los cambios recientes en la estrategia comercial estadounidense han impulsado a Canadá a buscar nuevos mercados internacionales y a diversificar sus relaciones comerciales para reducir su dependencia.
Datos recientes muestran que el intercambio entre ambos países disminuyó el último año. Las exportaciones de Canadá hacia Estados Unidos registraron una caída, al igual que las importaciones provenientes de ese país.
Como resultado, el superávit comercial canadiense con su vecino del sur se redujo de forma notable. Además, la participación de Estados Unidos dentro del comercio total de Canadá también ha comenzado a disminuir, lo que refleja un proceso gradual de diversificación económica.
Con información de EFE.