Crisis de combustible en Cuba: el racionamiento paraliza el transporte público y obliga a miles a caminar kilómetros

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La crisis energética que atraviesa Cuba está afectando directamente la movilidad de millones de personas. El racionamiento de combustible en Cuba y la reducción del transporte público en Cuba han transformado la rutina diaria de trabajadores, jubilados y conductores, que ahora enfrentan largas caminatas, esperas interminables y pocas alternativas para trasladarse.

Maykel, un vendedor de viandas de 35 años, es uno de los muchos ciudadanos que han tenido que adaptarse a esta situación. Cada día recorre cerca de 20 kilómetros para llegar a su trabajo y volver a casa, ya que pagar transporte privado representaría una parte considerable de su salario mensual.

La escasez de combustible se agravó tras nuevas presiones económicas relacionadas con el suministro de petróleo a la isla, lo que ha impactado aún más una economía que ya arrastraba varios años de dificultades.

Menos autobuses y largas esperas

Como respuesta a la crisis energética en Cuba, el Gobierno implementó un plan de contingencia que incluye la reducción de rutas y el control del combustible disponible. En ciudades como La Habana, las paradas de autobús reflejan la magnitud del problema: personas esperando durante horas o abandonando el lugar al ver que las guaguas no llegan.

Muchos usuarios aseguran que el servicio es cada vez más irregular, lo que complica traslados básicos como ir al trabajo, asistir a consultas médicas o visitar familiares en otras provincias.

Escasez de gasolina y mercado informal

La escasez de gasolina en Cuba también ha golpeado a taxistas y transportistas privados. Algunos conductores aseguran que han tenido que detener sus actividades debido a la falta de combustible, mientras que otros intentan conseguirlo en un mercado informal donde los precios se han disparado.

Varias estaciones de servicio han dejado de vender combustible en moneda local o limitan la cantidad disponible. En ciertos casos, los usuarios deben registrarse en listas virtuales para poder cargar gasolina, con esperas que pueden tardar semanas o incluso meses.

Ante este panorama, muchos ciudadanos han optado por caminar largas distancias o usar bicicletas para evitar gastos que podrían afectar seriamente su economía.

El transporte eléctrico también enfrenta obstáculos

El aumento del uso de triciclos eléctricos para pasajeros parecía ser una alternativa frente a la falta de combustible. Sin embargo, los apagones frecuentes dificultan la carga de baterías, lo que reduce la disponibilidad de este servicio.

Conductores de este tipo de transporte explican que deben administrar cuidadosamente la energía disponible para poder trabajar durante el día, ya que los cortes eléctricos hacen imposible mantener la actividad con normalidad.

Mientras tanto, en muchas paradas del país la escena se repite: ciudadanos esperando durante horas sin saber si llegará algún autobús. La crisis del transporte en Cuba se ha convertido en una de las dificultades más visibles en la vida cotidiana de la isla.

Con información de EFE.

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