El Gobierno de Estados Unidos anunció el levantamiento de sanciones impuestas al sistema de banca pública de Venezuela, incluyendo al Banco Central de Venezuela, en una decisión que marca un giro en la política hacia el país sudamericano.
La medida, dada a conocer por el Departamento del Tesoro, incluye también al Banco de Venezuela, el Banco del Tesoro y el Banco Digital de los Trabajadores, así como a cualquier entidad en la que estas instituciones tengan una participación igual o superior al 50 %.
De forma paralela, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) emitió una licencia que autoriza ciertas transacciones comerciales con el Gobierno venezolano, aunque estas deberán contar con aprobación previa de Washington.
Con esta decisión, las principales instituciones financieras del país podrán reintegrarse al sistema financiero estadounidense, lo que incluye la posibilidad de operar con el dólar y acceder a servicios bancarios internacionales, tras años de restricciones impuestas desde 2019.
El anuncio se da en el contexto de un proceso de flexibilización gradual de sanciones, impulsado por el gobierno estadounidense, que en semanas recientes también retiró de su lista de sancionados a la presidenta interina Delcy Rodríguez.
Este cambio forma parte de un proceso más amplio de reconfiguración de relaciones entre Washington y Caracas, luego de la detención de Nicolás Maduro a inicios de 2026 y la posterior reanudación de contactos diplomáticos entre ambos países.
Las sanciones impuestas originalmente durante el primer mandato de Donald Trump tenían como objetivo presionar políticamente al gobierno venezolano mediante el aislamiento financiero. Sin embargo, el nuevo enfoque apunta a facilitar la estabilidad económica y permitir una mayor integración al sistema financiero global.
De acuerdo con reportes recientes, esta flexibilización también busca incentivar la actividad económica, permitir el flujo de ingresos —especialmente del sector energético— y abrir la puerta a nuevas inversiones internacionales en el país sudamericano.
Aunque no se han eliminado todas las restricciones, las nuevas disposiciones representan uno de los cambios más relevantes en la política de sanciones hacia Venezuela en los últimos años.
