Con 700 casitas y locales tallados uno a uno, el célebre GingerBread Lane, el pueblo de galleta de jengibre más grande del mundo, regresa esta Navidad a Nueva York convertido en un retrato dulce de la ciudad, donde conviven un taxi amarillo, un tramo de la Quinta Avenida, los almacenes Macy’s y hasta un restaurante halal, todo en versión galletera.
Una ciudad en miniatura hecha de galleta
Cientos de casitas, locales y detalles en miniatura hechos con galletas de jengibre posan entre olores azucarados y miradas de asombro de niños y niñas alrededor, en una exposición anual que estas Navidades rinde homenaje a la Gran Manzana.
Detalles icónicos de Nueva York
Sus icónicas bocas de metro, una tienda de donas, la avenida más filmada del mundo, los famosos cascanueces, taxis amarillos y los almacenes Macy's de la calle 34 son algunos de los detalles del paisaje galletero del GingerBread Lane de este año.
También se pueden encontrar varias representaciones de la variedad cultural y gastronómica de la ciudad, con un restaurante halal en honor al colectivo musulmán, además de una tienda de bolas de matzá (albóndigas) y un dreidel (peonza) como guiños a la comunidad judía de Nueva York, una de las más grandes del mundo fuera de Israel.