Pekín.- La estancia del presidente ruso, Vladímir Putin, en China finalizó con una señal inusual: la cancelación de su habitual rueda de prensa tras visitas al extranjero. Este gesto subraya una realidad latente: a pesar de la retórica de amistad, la cumbre estuvo marcada por la falta de resultados tangibles en áreas críticas para Moscú.
Sin avances en el gasoducto "Fuerza de Siberia-2"
El principal objetivo de la delegación rusa era consolidar la infraestructura para pivotar sus exportaciones de energía hacia Asia, tras la pérdida del mercado europeo por la guerra en Ucrania. Sin embargo, la visita concluyó sin un acuerdo para el incremento de las exportaciones de petróleo y gas, ni para la construcción del esperado gasoducto a través de Mongolia, conocido como Fuerza de Siberia-2.
Aunque el Kremlin insiste en que existe un "entendimiento", la realidad técnica es distinta:
- Moscú busca garantizar un "suministro seguro e ininterrumpido" de hidrocarburos y carbón, especialmente ante las inestabilidades en el estrecho de Ormuz.
- A pesar de la presencia de los jefes de Rosneft y Gazprom en Pekín, no se concretaron nuevos proyectos energéticos conjuntos.
Alineación política: Ucrania, Taiwán y el frente contra la OTAN
En el terreno diplomático, la sintonía entre Putin y Xi Jinping se mantuvo sólida. Ambos líderes suscribieron una declaración conjunta condenando los ataques de EE.UU. e Israel, además de pedir diálogo en Irán.
El intercambio de apoyos políticos fue explícito:
- Respaldo a China: Rusia reafirmó su apoyo al principio de "Una sola China" y la reunificación con Taiwán.
- Respaldo a Rusia: Pekín respondió apoyando la eliminación de las "raíces del conflicto" en Ucrania, posicionándose contra la ampliación de la OTAN y su cercanía a las fronteras rusas.
El factor Estados Unidos y el futuro de la relación
Un punto relevante de las conversaciones fue la relación con la Casa Blanca. Ante la reciente visita de Donald Trump a China, el Kremlin admitió que Moscú y Pekín discutieron cómo cooperar mejor con Washington.
Putin, quien se refirió repetidamente a Xi Jinping como su "amigo", ya tiene la vista puesta en el próximo encuentro. Se espera que ambos líderes coincidan en noviembre durante la cumbre de la APEC, un escenario donde también podría producirse una reunión estratégica con Trump.
