Groenlandia estalla en protestas contra Trump: “No estamos a la venta”
EFE.- Miles de personas salieron a las calles de Nuuk, capital de Groenlandia, este sábado para manifestarse en contra de los intentos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de comprar o anexionar el territorio, en lo que se convirtió en una de las movilizaciones más grandes de su historia reciente.
La protesta estuvo marcada por una fuerte carga simbólica. La mayoría de los asistentes portaban la bandera rojiblanca de Groenlandia, un emblema oficial desde 1982 que en los últimos días se ha transformado en un claro símbolo de orgullo nacional e identidad groenlandesa. Durante la marcha, que concluyó frente al consulado de Estados Unidos en Nuuk, se escucharon consignas contra Trump y su discurso expansionista.
El inicio del acto cobró especial relevancia con la llegada del primer ministro Jens Frederik Nielsen, quien fue recibido entre aplausos y con el grito de “Groenlandia pertenece a los groenlandeses” La consigna reflejó la unidad política y social que han generado las declaraciones de Trump en el territorio autónomo, que forma parte del Reino de Dinamarca.
Nielsen, líder del partido social-liberal Demokraatit y jefe de un gobierno de coalición integrado también por Inuit Ataqatigiit, Siumut y Atassut, participó en un acto solemne que incluyó la lectura de un poema, un minuto de silencio y la entonación del himno nacional.
Pancartas y consignas
Entre las pancartas destacaron mensajes que ya se han convertido en el lema de la protesta: "Groenlandia no está a la venta". También se vieron carteles con frases como "Yankees, go home»" y "Nosotros decidimos nuestro futuro", subrayando el rechazo a cualquier intervención extranjera.
Las manifestaciones no se limitaron a Nuuk. Ciudades como Qaqortoq, Aasiaat, Sisimiut e Ilulissat también registraron protestas en contra de los ataques verbales de Trump.
Horas después, el propio Donald Trump reaccionó a las movilizaciones a través de su red social, donde aseguró que Dinamarca debería devolver los “subsidios” que, según él, Estados Unidos ha entregado al país.
En un tono aún más polémico, el mandatario afirmó que "la paz mundial está en juego", señalando que China y Rusia quieren Groenlandia, y lanzó críticas directas a Dinamarca al asegurar que su capacidad de defensa se limita, según él, a “dos trineos tirados por perros”.
