Ciudad de México. - El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este martes que Cuba representa una amenaza para la seguridad nacional de su país, y señaló como uno de los factores la presencia recurrente de buques militares rusos, incluidos submarinos de propulsión nuclear, en puertos de la isla.
Durante una audiencia del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, marcada por advertencias sobre presuntas operaciones de inteligencia de Rusia y señalamientos de que China podría estar involucrada con apoyo logístico desde Cuba, el congresista republicano Mario Díaz-Balart preguntó a Hegseth si embarcaciones militares rusas habían utilizado territorio cubano.
Hegseth confirmó la información y explicó que para Washington resulta “altamente problemático” que un adversario extranjero utilice una ubicación tan cercana a Estados Unidos.
Cuba como posible amenaza
Posteriormente, Díaz-Balart preguntó si el Gobierno cubano representa una amenaza para la seguridad nacional estadounidense, a lo que Hegseth contestó que sí, en uno de los momentos más tensos del intercambio.
La comparecencia estuvo centrada en las prioridades de defensa de la Administración del presidente Donald Trump, pero derivó en cuestionamientos sobre la cooperación entre Cuba, Rusia y China, así como sobre presuntas actividades de inteligencia y presencia militar extranjera en la isla.
Hace dos semanas, el Senado bloqueó una iniciativa demócrata que buscaba limitar los poderes de guerra del presidente Donald Trump en relación con Cuba.
El pasado 2 de mayo, Trump afirmó en un mitin en Florida que su gobierno tomaría el control sobre la isla “casi de inmediato”, una declaración que generó reacciones en el ámbito político estadounidense.
Tensiones entre Washington y La Habana
Desde enero, Cuba enfrenta nuevas sanciones y medidas de presión por parte de Estados Unidos, incluyendo restricciones energéticas tras el corte del suministro petrolero desde Venezuela.
En este contexto, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha señalado la preocupación de Washington por el uso del territorio cubano por parte de países considerados adversarios, a menos de 100 millas náuticas de la costa de Florida.