Moscú.- El gobierno ruso manifestó este jueves su firme rechazo a las nuevas presiones ejercidas por Estados Unidos contra Cuba. El foco del conflicto es la reciente imputación contra el expresidente cubano Raúl Castro, a quien Washington vincula con el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996.
Según un comunicado oficial del Ministerio de Exteriores ruso, estos intentos de "fabricar acusaciones" contra una figura política que "goza de tanta autoridad en Cuba" están destinados al fracaso. Moscú expresó su confianza en que el pueblo cubano se mantendrá unido en torno a su líder histórico ante desafíos que, según Rusia, carecen de toda justificación moral y legal.
El Kremlin advierte sobre métodos que "rozan la violencia"
La condena no solo llegó desde la cancillería, sino también directamente desde el Kremlin. El portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, criticó la estrategia de Washington de presionar a altos funcionarios mediante procesos judiciales.
Consideramos que bajo ninguna circunstancia deben emplearse tales métodos, que rozan la violencia, contra los altos funcionarios. De hecho, no es la primera vez que vemos algo así y no lo aprobamos", afirmó Peskov.
Además de la ofensiva legal, la presencia militar en la región ha elevado las alarmas. Sobre el despliegue del portaaviones nuclear USS Nimitz en el Caribe, Peskov advirtió que esta demostración de fuerza solo contribuye a "agravar la situación".
El origen del conflicto: El incidente de 1996
La imputación fue impulsada por el fiscal general interino de EE. UU., Todd Blanche, quien declaró su expectativa de que Castro comparezca ante la justicia estadounidense, ya sea "por su propia voluntad o de otra forma". El cargo se centra en el derribo de dos aeronaves de Hermanos al Rescate ocurrido hace casi tres décadas.
Por su parte, el actual presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, calificó el proceso como una maniobra sin fundamentos. Según el mandatario, la acusación es:
Una acción política, sin ningún basamento jurídico, que sólo busca engrosar el argumentario para justificar el desatino de una agresión militar".
Presión máxima sobre la isla
Este nuevo paso legal contra Raúl Castro, de 94 años, se enmarca en una campaña de presión que se ha intensificado recientemente. Tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, Washington ha incrementado el bloqueo al suministro de crudo hacia Cuba, lo que ha provocado una severa crisis energética y humanitaria en la isla.
La Habana sostiene que estas medidas buscan forzar reformas económicas mediante la asfixia externa y amenazas constantes de intervención.
