Redacción
Ciudad de México.- El presidente Donald Trump se adjudicó el éxito del operativo que resultó en la muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Aunque la operación fue ejecutada por fuerzas federales mexicanas el pasado domingo 22 de febrero, el mandatario estadounidense presentó el hecho como un logro de su administración.
Durante su intervención en el Capitolio, como parte de su discurso anual ante el Congreso de su país, Trump calificó a Oseguera Cervantes como uno de los cabecillas criminales más peligrosos a nivel global.
"También hemos dado de baja a uno de los cabecillas de cárteles más siniestros de todos. ¿Vieron eso?", manifestó ante los legisladores, vinculando este suceso con su estrategia de declarar a los cárteles mexicanos como Organizaciones Terroristas Extranjeras.
El magnate también destacó su "nueva campaña militar" y el uso de ataques cinéticos, afirmando que su gobierno logra reducir de forma drástica el flujo de drogas hacia Estados Unidos, bromeando incluso con que "ya nadie quiere ir de pesca" debido a la vigilancia en los mares.
OPERATIVO EN TAPALPA: INTELIGENCIA COMPARTIDA
A pesar de las declaraciones de Trump, el Gobierno de México sostiene que fueron sus propios elementos quienes realizaron la ejecución directa de la operación. Los hechos ocurrieron en una cabaña ubicada en el municipio de Tapalpa, Jalisco, donde el líder criminal se ocultaba. La ubicación fue detectada tras rastrear un contacto con su pareja sentimental.
Si bien la ejecución, se dice que fue mexicana, se confirmó que Estados Unidos contribuyó con información de inteligencia estratégica para precisar el paradero del capo. El enfrentamiento fue de alta intensidad y, según reportes, el costo humano incluyó la muerte de al menos 26 elementos de la Guardia Nacional.
Analistas sugieren que el operativo fue diseñado específicamente para abatir al objetivo y no para detenerlo.
IMCM
