El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que el actual cese al fuego en la guerra con Irán le da margen para pedir autorización al Congreso y mantener el despliegue de tropas en Oriente Medio, el mismo día en que se cumple el plazo legal de 60 días para el visto bueno del Legislativo.
Debate por autorización del Congreso
Trump y su Gabinete han reiterado su rechazo a la Resolución sobre los Poderes de Guerra de 1973, que obliga al Ejecutivo a pedir permiso a los legisladores para mantener el despliegue de tropas más allá de los dos meses, aunque no hace mención específica sobre cómo un alto el fuego alteraría la fecha para solicitar dicha autorización.
“Hay algunas personas que la consideran inconstitucional”, dijo sobre la ley. “Siempre estamos en contacto con el Congreso, pero nadie lo ha solicitado nunca antes (…) ¿Por qué deberíamos ser diferentes?”, indicó a periodistas en la Casa Blanca.
Argumento
La víspera, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, también aseguró que la autorización del Congreso es ahora innecesaria porque Washington declaró una tregua con Teherán el pasado 21 de abril.
“En este momento nos encontramos en un alto el fuego, lo cual, a nuestro entender, significa que el plazo de 60 días se pausa, o se detiene, durante un alto el fuego”, aseguró Hegseth ante el Comité de Servicios Armados del Senado.
Plazo legal
El plazo de 60 días que se cumple hoy fue establecido por legisladores, en su mayoría demócratas, a partir del informe sobre el inicio de los ataques enviado por el republicano el 2 de marzo, dos días después de que Estados Unidos e Israel lanzaran sus ataques contra Irán.
Estatus del conflicto
Técnicamente, la guerra contra Irán está sujeta a la Resolución sobre los Poderes de Guerra, debido a que el Congreso no ha autorizado aún la operación ni ha declarado oficialmente la guerra contra la República Islámica, y Teherán tampoco ha atacado activos o territorio estadounidense.
La Administración Trump ha evitado utilizar la palabra “guerra” para el conflicto con Irán y, en su lugar, el mandatario ha buscado presentarlo como una acción limitada y “prácticamente terminada”, a pesar de que mantiene a miles de tropas y cientos de navíos y aviones militares en Oriente Medio.
El Pentágono estimó el miércoles ante la Cámara de Representantes que la guerra con Irán ha costado a Estados Unidos unos 25.000 millones de dólares, principalmente por el gasto en municiones.