Redacción.- La crisis internacional escala y también el discurso político. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Irán quiere alcanzar un acuerdo, aunque lo niega públicamente por temor a represalias internas y externas.
Declaraciones en un momento crítico
Durante la cena anual del Comité Nacional Republicano del Congreso, realizada en la Union Station de Washington, Trump aseguró que la República Islámica enfrenta presiones internas que condicionan su postura.
“Temen ser asesinados por su propia gente” y “también temen ser asesinados por nosotros”.
Las declaraciones se dan en un contexto de creciente tensión diplomática y militar entre ambas naciones.
Irán niega negociaciones directas
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchí, rechazó que exista un proceso formal de diálogo con Washington.
El funcionario precisó que el intercambio de mensajes a través de mediadores “no significa negociaciones con Estados Unidos”.
Propuesta rechazada y condiciones en disputa
En este escenario, Irán habría rechazado una propuesta de 15 puntos presentada por Estados Unidos para poner fin al conflicto, al considerarla excesiva.
Teherán busca establecer sus propias condiciones, entre ellas el reconocimiento de su soberanía sobre el estrecho de Ormuz y la reparación de daños a su infraestructura.
Una guerra que se prolonga
El conflicto entra en su cuarta semana tras la escalada iniciada el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel realizaron ataques coordinados en territorio iraní.
Desde entonces, Irán ha respondido con oleadas de misiles y drones dirigidos a Israel y a objetivos estratégicos en el Golfo.
Además, mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz, una vía clave por donde transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de crudo.
Críticas a la cobertura mediática
En su intervención, Trump también cuestionó la cobertura de los medios sobre el conflicto, señalando que diversos análisis han puesto en duda su visión sobre el desarrollo de la guerra.