Redacción
Ciudad de México.- En un endurecimiento de su postura diplomática, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que una delegación de enviados especiales llegará mañana lunes a Islamabad, Pakistán, para iniciar una segunda ronda de negociaciones con representantes de Irán.
A través de su red social Truth Social, el mandatario condicionó el futuro de la relación bilateral a la aceptación de lo que calificó como un "acuerdo justo y razonable", lanzando la advertencia de que, de lo contrario, el ejército estadounidense procederá a destruir puentes y centrales eléctricas en territorio iraní.
El anuncio ocurre en un clima de alta hostilidad, luego de que Trump acusara a Teherán de violar el actual cese el fuego tras registrarse disparos en el estrecho de Ormuz contra cargueros del Reino Unido y un buque francés.
Según el presidente, estas acciones demuestran que Irán ha interrumpido la tregua, aunque señaló que el bloqueo naval que mantiene Estados Unidos ha cerrado de facto esa vía estratégica, generando pérdidas para el país persa de aproximadamente 500 millones de dólares diarios.
RIGUROSO OPERATIVO EN ISLAMABAD
Ante la relevancia de este encuentro, las autoridades de Islamabad han implementado un riguroso operativo de seguridad que incluye el cierre de avenidas principales, la suspensión del transporte público y el desalojo de hoteles de lujo para blindar la zona de las conversaciones.
Este diálogo es visto como un último recurso diplomático, puesto que el alto al fuego técnico entre ambas naciones expira el próximo 22 de abril.
Trump enfatizó que no permitirá que continúe lo que llamó la "máquina asesina de Irán" y aseguró que, si no se alcanza el consenso en los próximos días, tiene la disposición de reanudar los bombardeos sobre objetivos específicos.
Pese a la agresividad de sus declaraciones, el mandatario mencionó previamente que espera lograr un pacto en un corto plazo, resaltando que Estados Unidos no tiene nada que perder en este enfrentamiento económico y estratégico.
IMCM