Ginebra.- Tras las recientes reuniones del Grupo Asesor Estratégico de Expertos en Vacunas (SAGE), celebradas en marzo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) actualizó sus directrices sobre la inmunización a nivel global.
Aunque el impacto de la pandemia se ha reducido significativamente gracias a la inmunización previa y las infecciones naturales, la vigilancia y la protección de los más vulnerables siguen siendo una prioridad de salud pública.
Grupos de alto riesgo: Vacunación cada 6 meses
Para combatir la mortalidad persistente en sectores específicos, la OMS recomienda establecer vacunaciones rutinarias cada seis meses para los grupos considerados de alto riesgo. Esta medida busca mantener niveles óptimos de protección en:
- Personas mayores, especialmente aquellas con patologías previas significativas o altos índices de obesidad.
- Residentes en centros de cuidados prolongados o residencias de ancianos.
- Personas inmunodeprimidas, ya sea de forma moderada o grave.
Refuerzos anuales y poblaciones específicas
Además de los grupos de mayor vulnerabilidad, los expertos del SAGE sugieren que los países consideren campañas de inmunización anuales para otros sectores clave de la población. Esto incluye a:
- Trabajadores de la salud, debido a su exposición constante.
- Personas con patologías significativas, abarcando un rango de edad que incluye desde niños hasta adolescentes.
Vacunación en el embarazo
En el caso de las mujeres gestantes, la directriz es clara: se recomienda la administración de una dosis de la vacuna anticovid por cada embarazo, con una preferencia marcada para que se realice durante el segundo trimestre de gestación.
Avances contra la fiebre tifoidea
Más allá del Covid-19, el SAGE ha puesto el foco en otras enfermedades infecciosas críticas. Se ha recomendado formalmente la introducción de la vacuna conjugada contra la fiebre tifoidea (TCV) en aquellas naciones que presenten altos niveles de incidencia de esta enfermedad, buscando reducir la carga epidemiológica global.