Cajibío, Colombia. — Un ataque con explosivos sacudió este sábado el suroeste de Colombia al dejar hasta ahora siete personas muertas y al menos 17 heridos en la Vía Panamericana, a la altura del municipio de Cajibío.
De acuerdo con los primeros reportes, el atentado ocurrió en el sector conocido como El Túnel, donde presuntos integrantes de un grupo armado lanzaron un cilindro bomba que impactó directamente contra un autobús que transitaba por la zona.
La detonación provocó daños severos en otros vehículos y abrió un amplio cráter sobre la carretera, lo que obligó a suspender la circulación en este corredor estratégico.
El gobernador del departamento del Cauca, Octavio Guzmán, confirmó la magnitud del ataque al señalar que se trató de un acto indiscriminado contra civiles.
“Fue activado un artefacto explosivo en la vía Panamericana (…) deja 7 civiles muertos y más de 17 heridos de gravedad”, expresó en redes sociales.
Al respecto, el presidente de Colombia, Gustavo Petro responsabilizó del ataque a los frentes de Néstor Gregorio Vera, alias Iván Mordisco, máximo cabecilla del Estado Mayor Central (EMC), una de las principales disidencias de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El mandatario aprovechó para llamar a estos terroristas, fascistas y narcotraficantes, y resaltó que entre los heridos, la mayoría es de origen indígena.
“Los frentes de alias Iván Mordisco en el Cauca son delincuentes criminales contra la humanidad y así deben ser tratados”, expresó el mandatario a través de sus redes sociales y añadió “quiero la máxima persecución mundial contra este grupo narcoterrorista”.
HOSPITALES SATURADOS Y EMERGENCIA EN LA ZONA
Tras la explosión, los servicios de salud enfrentaron una fuerte presión debido al número de víctimas. Medios locales reportaron que la red hospitalaria opera al límite de su capacidad para atender a los heridos, varios de ellos en estado crítico.
El municipio afectado se ubica a unos 35 kilómetros de Popayán, capital departamental, y forma parte de una ruta clave que conecta con Cali, lo que incrementa el impacto logístico del ataque.
ESCALADA DE VIOLENCIA
El atentado ocurre en medio de una ofensiva violenta en la región. Un día antes, se registraron ataques similares con explosivos contra instalaciones militares en Cali y en el municipio de Palmira, sin que se reportaran víctimas en esos casos.
Las autoridades militares atribuyeron esas acciones a la columna Jaime Martínez, vinculada al EMC. Además, este mismo sábado se reportó un ataque contra un radar en la zona de El Tambo, también en Cauca, utilizado para la vigilancia del tráfico aéreo, lo que evidencia una jornada marcada por acciones coordinadas contra infraestructura y población civil.
EXIGEN SEGURIDAD
Diversas voces políticas condenaron los hechos y exigieron mayor presencia del Estado en la región. La candidata presidencial Paloma Valencia expresó su solidaridad con las víctimas y pidió reforzar la seguridad en el suroccidente del país.
Organismos oficiales y líderes locales coincidieron en que este tipo de ataques profundizan la crisis de seguridad en el Cauca, una de las zonas más afectadas por la violencia armada en Colombia.
Por su parte, el candidato presidencial de derecha, Abelardo De La Espriella condenó el ataque y declaró objetivo militar al grupo armado.
“Lo que necesita Colombia es mano dura… cuando llegue los voy a cazar como las alimañas que son y voy a hacer caer sobre ustedes todo el paso del estado”, dijo a través de un video en redes sociales.
