EFE

YAUNDÉ.- Al menos ocho niños murieron este sábado, y otros diez resultaron "gravemente heridos", después de que un grupo de supuestos separatistas anglófonos abriera fuego en la escuela privada Madre Francisca en la localidad de Kumba, en la Región Suroeste de Camerún.

"El número de víctimas mortales ha aumentado a ocho", declaró una enfermera al medio local Cameroon-Info.Net, mientras que otros diez alumnos permanecen en cuidados intensivos en el Hospital de Distrito de Kumba.

Autoridades locales del departamento de Meme, cuya capital es Kumba, responsabilizaron de este ataque contra "niños inocentes" a los separatistas anglófonos de Ambazonia, y aseguraron que serán arrestados "por todos los medios".

"Permítanme aprovechar la ocasión no solo para condenar lo sucedido, sino para asegurarles que vamos a hacer todo lo posible para derribar (a los atacantes). Déjenlos correr, estamos detrás de ellos", declaró a los medios un funcionario local de Kumba frente a la unidad de emergencia del hospital.

Este es uno de los numerosos ataques que se repiten desde 2017 contra colegios de las regiones anglófonas del Noroeste y Suroeste, después de que se sumaran a este conflicto diversos grupos armados, como las Fuerzas de Defensa de la Ambazonia (ADF), que reclaman la independencia de las áreas de mayoría anglófona (el 20 % de Camerún).

Camerún fue colonia británica y francesa hasta 1960, cuando se independizó de ambas potencias e instauró un Estado federal que perduró hasta la celebración de un referéndum en 1972, que dio luz verde a su unificación.

Desde entonces, el inglés y el francés son idiomas cooficiales y conviven junto a otras 250 lenguas nativas.

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No obstante, en octubre de 2017 varias protestas pacíficas que pedían el uso del inglés en los tribunales y en los colegios fueron violentamente reprimidas por las fuerzas de seguridad, lo que provocó el nacimiento de grupos separatistas.

Desde entonces, más de 180 mil personas han sido desplazadas por las operaciones de contrainsurgencia de los militares cameruneses, a quienes organizaciones como Amnistía Internacional acusan de matar a civiles y arrasar aldeas.

El pasado mes de julio, Human Rights Watch (HRW) aseguró que al menos 285 civiles habían muerto en casi 200 incidentes violentos en las dos regiones anglófonas de Camerún solo en la primera mitad de 2020.

DVC

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