El Barcelona dio un paso definitivo hacia el título de LaLiga al vencer 0-2 al Getafe y ampliar su ventaja a once puntos sobre el Real Madrid, con solo quince por disputarse.
El equipo de Hansi Flick mostró oficio y control en un partido clave, entendiendo el momento y evitando caer en la ansiedad.
Fermín rompe el partido al filo del descanso
El duelo se desarrolló bajo el guion esperado: un Getafe ordenado, intenso y cerrado, frente a un Barcelona paciente, buscando espacios.
Cuando el empate parecía inevitable antes del descanso, un error cambió todo. Mario Martín perdió un balón en el medio campo, Cubarsí recuperó y Pedri activó la jugada. Fermín, lanzado al espacio, definió en el mano a mano ante Soria para abrir el marcador.
Ese gol marcó un punto de quiebre, ya que el Getafe no ha remontado ningún partido en la temporada.
Control total y golpe final
En la segunda mitad, el Barcelona tomó el control del partido. Pedri y De Jong manejaron los tiempos, reduciendo cualquier intento de reacción del equipo local.
El Getafe rozó el empate en una acción clara dentro del área, pero Cubarsí salvó sobre la línea en el momento clave.
A partir de ese rebote, el Barcelona construyó la jugada definitiva. Lewandowski habilitó a Rashford, quien ganó en velocidad y definió ante Soria para sentenciar el encuentro.
Un rival incómodo que no alcanzó
El Getafe planteó un partido físico y cerrado, fiel al estilo de José Bordalás. Llegaba con una racha positiva y con aspiraciones europeas, pero no logró concretar sus opciones.
El Coliseum, históricamente complicado para el Barcelona, no fue obstáculo esta vez para un equipo que supo competir con madurez.
LaLiga, prácticamente decidida
Con esta victoria, el Barcelona queda a un paso del título. La ventaja de once puntos con cinco jornadas por disputar coloca al equipo en una posición inmejorable.
Salvo un giro inesperado, el conjunto azulgrana comenzará a pensar más en el alirón que en las matemáticas.