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Redacción.- El futbol europeo volvió a encender las alarmas fuera de la cancha. El Benfica fue sancionado por la UEFA tras los incidentes ocurridos en su duelo ante el Real Madrid en la Liga de Campeones del pasado 17 de febrero.

Castigo ejemplar desde los despachos

El Órgano de Control, Ética y Disciplina de la UEFA determinó un cierre parcial del Estádio da Luz durante competiciones europeas en el próximo año, debido al “comportamiento racista y/o discriminatorio de sus aficionados”.

Además, el conjunto portugués deberá pagar una multa de 40,000 euros por estos hechos, sumada a otra sanción de 25,000 euros por el lanzamiento de objetos durante el encuentro.

Gradas bajo la lupa

La sanción contempla el cierre de 500 localidades en los sectores 10 y 11, ubicados en la grada sur del estadio. Sin embargo, la medida quedará en suspenso durante un periodo de prueba de un año.

El incidente que detonó todo

El partido, que terminó con victoria 0-1 para el conjunto merengue, quedó marcado por un episodio polémico. Vinícius Jr. denunció haber recibido insultos racistas por parte del argentino Gianluca Prestianni.

Tras lo ocurrido, Prestianni fue suspendido provisionalmente por un partido, lo que le impidió disputar el encuentro de vuelta en el Santiago Bernabéu.

En ese duelo, el equipo dirigido por José Mourinho cayó 2-1 y quedó eliminado de la competición.

Consecuencias internas y disciplinarias

El castigo también alcanzó al cuerpo técnico. El segundo entrenador del Benfica, Pedro Luis Ferreira Machada, fue suspendido por un partido en torneos de la UEFA debido a su “conducta antideportiva”.

Por su parte, el club portugués informó el pasado 27 de febrero la suspensión de cinco de sus socios por comportamientos racistas durante ese mismo encuentro, en un intento por frenar este tipo de actos en sus gradas.

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Gibran C.G.