Chicharito, sin filtros: el año en que volver a Chivas se sintió como un retroceso
Redacción.- El cierre de 2025 dejó una de las reflexiones más directas y humanas en la carrera de Javier Hernández. A través de un video difundido en sus redes sociales, el máximo goleador histórico de la Selección Mexicana hizo un balance sin adornos de los últimos doce meses y sorprendió al reconocer que su regreso al Guadalajara no representó el anhelado cierre de ciclo, sino un “retroceso” dentro de su trayectoria profesional.
Un regreso que no encontró el final soñado
La segunda etapa de Hernández con Chivas estuvo lejos de la expectativa generada en su retorno como “refuerzo bomba” para el Clausura 2024. Las lesiones constantes marcaron su día a día y le impidieron encontrar continuidad, al punto de perderse más de la mitad de los encuentros disputados por el Rebaño.
Los números reflejaron esa dificultad: en dos años apenas sumó cuatro goles, tres en Liga MX y uno en Concachampions. El episodio que terminó por cerrar su ciclo ocurrió en el Apertura 2025, cuando falló un penalti decisivo ante Cruz Azul en los minutos finales, acción que derivó en la eliminación rojiblanca.
“Regresarás a la ciudad en que creciste y sentirás que fue un retroceso en vez de progresar”, confesó el propio delantero al referirse a su etapa final en Guadalajara.
Un año complejo más allá del futbol
El 2025 tampoco fue sencillo fuera de las canchas. Chicharito reveló que atravesó una crisis familiar severa relacionada con la salud de su madre, además de decisiones personales importantes, como una cirugía para no tener más hijos y un injerto capilar ante la pérdida de cabello.
En el plano social, el atacante reconoció haber vivido una etapa de fuerte exposición y críticas tras emitir opiniones consideradas tradicionales sobre roles de género, situación que lo colocó en el centro del debate público y lo llevó a sentirse “funado” en redes sociales.
Resiliencia, balance y un futuro abierto
Pese a describirlo como uno de los años más difíciles de su vida, Hernández dejó claro que no reniega del proceso. Aseguró haber encontrado estabilidad emocional, reconstruido vínculos familiares y conocido a quien definió como “el amor de su vida”.
“Lo volvería a vivir absolutamente todo”, afirmó, subrayando que el amor por sus hijos terminó por darle sentido incluso a los momentos más duros.
Con el año terminado y sin equipo confirmado, el futuro de Javier Hernández permanece abierto. La incógnita es si buscará un nuevo reto profesional o si el 2025 marcó, silenciosamente, el cierre definitivo de una carrera que dejó huella en el futbol mexicano y mundial.