A medida que se acerca la culminación de la Copa del Mundo de la FIFA 2026, la atención no solo apunta hacia los equipos que pelearán por el título, sino también hacia un movimiento diplomático y deportivo que podría alterar una de las ceremonias más simbólicas del futbol.
Informes recientes indican que la FIFA permitiría al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, romper con los protocolos tradicionales durante la premiación de la final, programada para el 19 de julio de 2026 en el MetLife Stadium.
Un cambio en la entrega del trofeo
Tradicionalmente, el protocolo de la FIFA establece que el trofeo de la Copa del Mundo debe permanecer sobre un pedestal hasta que un integrante del equipo campeón lo traslada al podio para iniciar la celebración.
Una vez entregada la copa, las autoridades suelen retirarse del centro de la escena para que los futbolistas sean los protagonistas absolutos del festejo.
Sin embargo, para la final de 2026 se espera que Trump entregue el trofeo directamente al capitán del equipo ganador, una imagen que rompería con el formato habitual de la ceremonia mundialista.
Trump permanecería en el centro de la celebración
Lo más llamativo del posible cambio es que el mandatario estadounidense habría recibido autorización para mantenerse en el centro del escenario durante los festejos del campeón.
"La FIFA no tiene ninguna objeción a que Trump incumpla el protocolo de presentación y entregue el trofeo de la Copa del Mundo directamente al capitán del equipo ganador, permaneciendo en el centro de las celebraciones", señaló Ben Jacobs, periodista de talkSPORT.
La escena colocaría al presidente de Estados Unidos dentro de uno de los momentos más vistos del torneo, en una ceremonia que históricamente ha privilegiado la imagen de los jugadores campeones.
El antecedente del Mundial de Clubes 2025
Esta no sería la primera vez que Trump aparece integrado en una celebración futbolística de alto perfil.
Un precedente ocurrió durante el Mundial de Clubes 2025, también celebrado en Estados Unidos. En aquella ocasión, el mandatario apareció junto a Reece James y los jugadores del Chelsea durante la coronación del equipo inglés.
La escena provocó sorpresa entre figuras como Cole Palmer y generó comentarios divididos en la prensa internacional, debido al protagonismo del mandatario en un momento reservado al club campeón.
México y Canadá estarían invitados, pero sin entregar la copa
Aunque el Mundial 2026 será organizado de manera conjunta por Estados Unidos, México y Canadá, el protagonismo en la entrega del trofeo estaría reservado exclusivamente para Trump.
La FIFA extendería invitaciones a funcionarios de alto nivel de los gobiernos mexicano y canadiense para la ceremonia de clausura, pero no está previsto que participen en la entrega física del trofeo al campeón.
Ese detalle ha alimentado la conversación sobre el peso político de Estados Unidos en la recta final del torneo y sobre el papel que tendrán los otros países anfitriones en la ceremonia decisiva.
La relación entre Infantino y Trump vuelve al centro
La posible decisión también ha reavivado el debate sobre la independencia política de la FIFA y la cercanía entre su presidente, Gianni Infantino, y Donald Trump.
Críticos y aficionados han expresado su inconformidad al considerar que el podio debe pertenecer exclusivamente a los atletas, especialmente en el momento en que se corona al campeón del mundo.
La controversia se suma a otras polémicas alrededor del torneo, como las restricciones migratorias que afectaron a la selección de Irán y los problemas de visado que impidieron la entrada del árbitro somalí Omar Artan.
Con ese escenario, la final del Mundial 2026 no solo promete definir al nuevo campeón, sino también dejar una imagen política de alto impacto en una noche diseñada para el futbol.