El Inter gana en Dortmund, pero se queda a un paso de los octavos

Inter de Milan

Redacción.- El Inter cumplió en el Signal Iduna Park, ganó 0-2 al Borussia Dortmund con una joya de Federico Dimarco y un tanto final de Diouf, pero murió en la orilla. La combinación de resultados en otros estadios le cerró la puerta del top ocho y lo dejó décimo, fuera del acceso directo a los octavos de final de la Liga de Campeones.

La diferencia de goles desfavorable respecto al Real Madrid, la victoria del Chelsea en Nápoles y el triunfo del Sporting en San Mamés terminaron por condenar al equipo de Cristian Chivu, que rozó el milagro durante varios minutos de una noche cargada de tensión.

Un duelo con esperanza… pero sin margen de error

Antes del pitido inicial, Inter y Dortmund aún soñaban con el pase directo. El equipo italiano tenía más opciones, aunque no dependía de sí mismo. La consigna era clara: ganar y esperar. El empate, en cambio, eliminaba a ambos.

Los dos llegaron a este escenario por el mismo pecado. El Inter firmó un inicio impecable con cuatro victorias consecutivas, pero cayó cuando enfrentó a rivales de peso: Atlético de Madrid, Liverpool y Arsenal. El Dortmund, por su parte, tropezó ante Tottenham y Manchester City, además de empatar con la Juventus. Poderosos ante los débiles, frágiles ante los grandes.

Un primer tiempo espeso y sin imaginación

Chivu sorprendió al prescindir de Lautaro Martínez, su futbolista más determinante. Apostó por el músculo de Thuram y Bonny, sacrificando creatividad en el último tercio. El resultado fue un Inter atascado, incapaz de encontrar soluciones ofensivas durante toda la primera mitad.

El Dortmund tampoco ofreció respuestas. Con Bensebaini y Mané como novedades, el equipo alemán cayó en un bucle de imprecisiones que convirtió el primer tiempo en una sucesión de errores.

Las ocasiones fueron mínimas. La más clara la tuvo Guirassy, quien recibió solo frente a Sommer, pero falló de manera inexplicable. El Inter apenas inquietó con un zurdazo tímido de Dimarco y un cabezazo de Bonny a las manos de Kobel.

El Inter se estira… y roza el milagro

En la segunda parte, Chivu buscó más presencia con la entrada de Esposito, aunque la falta de claridad persistía. Kovac respondió con Adeyemi, sacrificando a Guirassy, buscando velocidad para sorprender a un Inter cada vez más consciente de que el milagro estaba a un solo gol.

Con veinte minutos por jugarse, los marcadores externos colocaban al Inter a un tanto del top ocho. El partido pedía a gritos a Lautaro, pero Chivu apostó por Frattesi. Y acertó.

El mediocampista romano cambió el pulso del juego. De su empuje nació la falta que Mkhitaryan provocó a Bellingham, acción que abrió la puerta al gol.

El golazo que duró minutos

Dimarco ejecutó la falta con una zurda exquisita, superando la barrera y colocando el balón lejos de Kobel. El Inter se metía, de forma provisional, en la octava posición. La ilusión duró poco: el Chelsea marcó en Nápoles y devolvió a los italianos a la décima plaza.

El 0-2 de Diouf, ya en tiempo añadido, solo sirvió para maquillar el marcador. La carambola no llegó.

Un adiós cruel, pero anunciado

El Inter rozó la clasificación directa, pero pagó caro los tropiezos ante los grandes. El golazo de Dimarco y el acierto final de Diouf no bastaron para corregir los pecados acumulados en las últimas jornadas.

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